Hay una nieve

Hay una nieve negra        x
hacia lo alto de la chimenea
amenazante/expectante.
La olla con sus vapores
va reblandeciendo la costra
de otros fuegos
de otras leñas
de tantos guisos/calores
necesitados/paciendo
pacientes en el hogar
que hoy quieren volver
y dejarse ver...

Casi todo se desprende,
depende de un algo.
Como la suerte,
sólo dura lo que dure dura
o lo que otro tarde en encontrarla,
apagarla/arrebatártela
echarla a sus pies/ánimo.

Aunque parezca que se cebe en alguien
o les dé preferencia/guiños/ventaja
ella va siempre de un lado para otro
obediente a un cupo. 
No se casa ni hace maridaje nunca
con nada... 
excepto con la ilusión.

Melancolía del sueño.

Melancolía del sueño.  xx+  

Si sueño, construyo nuevos pasajes/paisajes,
ramaje para mi árbol dentro de mi cabeza
-zonas estanco-.
Creando así nuevas pautas de comportamiento,
modelos para poder sobrellevarlo,
y sobreponerme a todo cuanto me rodea.
Ellos y sus invitados en sus variados/cuantiosos envites
me ayudan a convivir
sin distanciarme demasiado en los deslindamientos
linchamiento de lo posible...
Entre sus aventuras con lo real/ni lucha alguna
interior con el entorno,
aunque lo parezca por las vueltas que doy
pues estoy completa-mente dormido.

Voy recreando así nuevas facultades, cualidades
y escuelas de seguidores
con todo un nuevo quehacer.
Enjambres de turbulencias a su alrededor
al que a veces sé que he vuelto porque su trayecto/
vistas son idénticas a las mías.
Y no existe en ningún otro lugar ni parte 
fuera de lo que habitan.
-Yo-.

Deduzco y desconozco a la par lo improvisado de la trama
pues la realidad tan solo es/sería
la tarea útil de la mente durante la vigilia
confundida conforme pasan los años/cada vez más.
Como una extraña en la maraña de ideas
conquistadoras del momento/mundo en sus distanciados
ya instantes fecundados -in Vitro-
y de las que dieron un paso en falso hacia tal fin.
O han retrocedido por casualidad
por puro designio del azar...

El sueño, pues, es el recreo de nuestra verdad/voluntad
hasta sus últimas consecuencias sin trampas/trabas
deslizándose por cuantos campos y avenidas plazca
después del seductor día.
Nos invade/machaca, nos vence
con ese flas de imágenes con las que hemos compartido
el trayecto, una vez más, de vuelta a casa.
Ahora entre las sábanas.

Es como esa serpiente que repta y trepa
en busca del fruto sabroso hecha un lío
encaramada al final de la jornada,
con la mirada sobre el horizonte de la noche/día
intentando salir del laberinto 
de su futuro esqueleto...

Nuestros sueños nos hacen crecer igual
que un arbusto se enreda/enzarza en el vallado.
No son de ningún mundo y de ningún modo
podemos salir de ellos a voluntad/a demanda,
pues estamos atrapados en la somnolencia
y nuestro hipocampo no responde a ningún impulso.
No responde al engaño
porque sabe que estamos ensayando 
y no nos quiere interrumpir en su práctica...

Nunca brotaran de nuestros cuerpos pretéritos
una vez implantados para siempre en el seno de esta
la tierra más infértil de todas las que existen:
tu cerebro dormitando.
Porque son los desheredados de la vida,
los que pasarán hambruna y escaseces por el mal control
de su política/administración de los recursos naturales 
desaprovechados/desaprovechándote...

Lo que somos o hemos sido nadie lo conoce,
ni nosotros lo podemos saber pues pasamos
como la soledad de las agujas del reloj
de un segundo a otro jugando a ser algo y en su eco... 
el sueño ya está fuera de onda 
nada más empezar a cerrar los ojos de la noche.
-¿Y para qué?

Mientras jugamos envueltos/atados en un globo inflado
del aire de la memoria al atravesar la garganta/cañón,
pajilla, inflador de gasolinera que nos insufla en/con la corriente
de lo corriente a la deriva/debida presión...
Y encallar como el anzuelo de un perdedor
en la zona apical del corazón.
Esa roca de la nada.
Pescador y presa ahogados en el mar/más absoluto/
hondo silencio de su sima/suma profundidad...

Eso es el sueño: vapor de hollín
grasas en el rostro
del fogonero de la locomotora del tiempo
mezclándose con el sudor, lágrimas del deseo puesto de rodillas
ante el altar de la gloria/
iglesia profanada de tanto dolor/lloros y lamentos...

El sueño es el miedo mismo hecho hueso/sangre
y carne del Cristo que somos.
Muladar del avispado buitre 
para afilar aún más su pico y garras
mientras vuela divisando la presa.
Prisioneros impotentes/penitentes
incluso antes de haber llegado hasta el límite
de los impuestos imposibles
a los que les gustaría devorar/descuartizar.
Al final el depredador es la víctima 
cumpliendo a pie juntillas con la trama...

Por eso los sueños viven y mueren con nosotros.
Somos sus progenitores, porteadores 
únicos/intransferible.
Por eso se puede vivir aunque sepamos
que tarde o temprano esto va a terminar 
en un "no despertar". 
De otra manera sería imposible/insoportable.
Por eso los miserables/los más necesitados
son los que más sueñan
incluso se olvidan de vivir...
Incluso se confunden como zombis
aletargándose,
acurrucándose entre sus miembros/sociedad,
igual que vinieron al mundo en un seno materno sin patria.
No somos más que una prolongación de otro cuerpo
estrangulado por el cable/cordón que nos alimenta 
fuera ya de su órbita/vientre maternal 
perdidos en el espacio de lo real/irreal
hechos papilla/pesadilla...

¿Alguna vez hemos podido averiguar algo
desde el exterior de la barriga de mamá
que no supiéramos 
antes de volver al vientre de La Tierra?
La descompensación del navegante unida a la descompresión 
origina un vacío/hueco tal en nuestra cabeza
proporcional a la mugre de grasa gris
donde plantamos
creamos nuestro jardín prohibido.
Y no sólo los fines de semana...

Somos una necesidad más que lucha por subsistir
a costa de lo que sea/nos dejen.
Por eso los sueños existen/inducidos, mascullados,
buscadores, negociados/saciantes, insufribles 
y un largo etc.
de macabras obras de arte. 
Porque eso sí, somos unos artistas...

Nuestro cuerpo en general es arte puro en potencia,
muerte pero mientras tanto arte casual y cierto...
Somos una realidad trajinada,
inventada en nuestro yo más profundo
mientras los demás yoes luchan por ocultarlo/sepultarlo.
Por vergüenza/venganza, incredulidad 
ante los acontecimientos más tribales...
Y ver como salimos siempre airosos y si no es así
pues soñamos que lo ha sido.
¡Ves, como somos perfectos!
Bueno, volvamos
que me resbalo con mucha facilidad.

El sueño es el alimento de los infelices, apuestos/opuestos/
apostando en el muelle de la bahía...
Tarareando la última balada/canción de cuna 
ante la no reminiscencia misericordiosa venida
del redentor y su presumible captura inevitable
de lo que sin conocer le describen ante su partida 
de ante mano perdida. 
Triunfante muerte, siempre ganadora y sabedora de su poder
y la nada infinita para sustentar su reverso 
de superación mientras pueda...

Esperando que el barco que ha perdido ya su control
los atraviese a todos con su quilla,
ese que en las pelis se desmadra justo antes de atracar,
por ejemplo: un ictus del capitán.
Otra opción sería que una bendita ola acariciara sus pies desnudos
antes de saltar con una bola de hierro atada
al cuello de su suerte...
Si es que decides precipitarte en la fuga 
a lo Richard Kimble...

Así es el sueño: 
imprevisto/impostor, traicionero,
seductor/fiador y fijador de artificios
que nos aturden en cada despertar...
Contiene tantos adjetivos como palabras tiene 
cualquier lengua,
y músculo.
Circuitos del intelecto.
Porque el sueño no tiene límites/linde
él está en ti, tú le das la vida
y contigo desaparecerá parásito mientras tanto 
en tu mundo del terror
porque te crecerá tipo octavo pasajero...

Los sueños nos hacen diferentes, nadie ni nada sueña igual,
es lo único interesante de toda esta refriega. 
Por citar algo ventajoso
de esta calamidad que nos seduce así, tan vil-mente.
Hasta nos deja vivir, al disfrutar una mañana más cada día
y de cómo se convierten en una articulación/
artículo de lujo, rutina.
Ni siquiera lo sabemos/recordamos lo de nuestra doble vida
la mayoría de las veces
aunque afectados ignorantes
sucumbimos al deshielo de su desastre...
Porque se esconden/camuflan bien esos bichos extraterrestres
en el submundo 
mudo imaginario de ficción aterradora
una vez contrastada con la realidad.
-Banales bacanales de borrachos inconscientes-.
Sólo eso...

Entre la oscuridad y la luz
hay una ciudad que desconocemos
porque nunca hemos pisado sus calles.
A mí personalmente me gustaría pasar/
pensar que eso es así...
-¡Anda, invéntate otra buena excusa para no hacer
lo que hay que hacer!

Vivimos al margen de la revelación verdadera.
Es necesario salir del individuo que somos
para encontrarnos en el descampado, 
a solas. 
Fuera de la desesperanza de las ilusiones...
La muerte y tú, en el depósito de cadáveres, 
junto al médico Dios que nada lo arregla, 
cara a cara y decírselo.
Sí, que no crees en Él.
Cuando ya no tengas solución 
y estés expuesto en su camilla/en sus manos 
tu futuro de mentira, sin duelo a posteriori;
una vez apestillado/amartillado el gatillo, sin seguro
hacía el más allá del nunca jamás...

El sueño no te puede fiar/salvar
aunque te lo creas
porque te ha desarmado al entrar en su poblado
donde se prohíben las armas.
Alma en pena que pronto va a ser asesinada...
Desnudo en medio del túnel, 
pasadizo a otros mundos
de los que partiste y no volverás
hoy ni echado de menos...

El sueño es un lienzo vacío, atestado/apestado de inmundicias,
de un ser idealista/inventándose como tú
la nada etérea que es
antes de su propia nada de la que procede y va.
Y busca con tesón como justificarse para sobrevivir
como si alguna vez hubiéramos existido ninguno...

El sueño, la vida son los actores suplentes en el gran teatro/
escenario representación de la muerte...
Todo lo que ha empezado termina alguna vez.
Igual que de la nada nada se crea, a la nada nada va...
Sólo la nada no existe, su no existencia nos aproxima
nos apropia de algo.

Nuestro ser son sus limitaciones 
su negación es la única verdad legítima.
Ser y no ser se funden en un cuerpo que
todos sabemos en qué terminará...
Y de su final intentamos huir como la presa en el cepo de oso
que se llevará el diablo con el miembro amputado...

El miedo es tan real 
que se necesita más de un cuerpo para sobrellevarlo.
El sueño se convierte así en la única escapatoria inútil pero útil.
El hombre es un engaño suplantando al verdadero actor 
que nunca va a salir a escena. 
Él lo intenta 
imitando el guión que le pasa el apuntador 
pero ninguno sabe el verdadero alcance del sentir 
bajo el palio/patio de butacas vacío
antes de la gran representación ya consumada...

Somos entre la nada y la nada el espacio que las aglutina/
sepulta. Un tendón/un hilo, un haz de luz vagando sin cuerpo 
alma en vilo para toda la eternidad.
No somos nada a excepción de lo que ahora vemos;
que al poco tampoco será y es nada también
lo que nos pueda pasar si todavía no es...

-¿Y los sueños qué?, ¿ya te has olvidado de ellos...?
Pues eso, imagina de quien son 
pues eso son...

-Hala nenico, vamos al parque del buen retiro/zoo. 
Creo que ya han abierto al público 
la jaula de los monos...




Se me pone

Se me pone el sistema circulatorio        x
desabrochado/desencajado/desatendido...
El rojo lleno de zancadillas 
con maniobras a la deriva
va siempre a lo suyo.
El azul ni te cuento...

Como árbol de ramas secas
empinadas sobre los huesos
de una tierra sin tierra
chupando del tuétano.
Cavan galerías para los gusanos
del día D/después...

Escarpias sangrando a borbotones...
Carne troceada que se desbarata
al compás del sacudido felpudo
tendido/colgado del cordel
en plena agonía.

Balbuceante corazón enojado,
irritado por/de tanta soberbia/caprichos
de tanta inclemencia/furia de los elementos.
Amotinado/colapsados en un dirigible sin causa,
con aires de mala influencia/reputación,
en el lado tórpido de un mártir
que se faja/zafa de serlo.

¿Un rectificado a fondo?
¿Un trasplante?
¿Una transfusión contaminada?
¿Una inyección a la vena de virutas de cristal
de óxido de calavera?

¡Si, eso es lo que necesita!
Para ver si lo noto, se nota vivo/activo
y manda de una vez orden y concierto.
Que ataque al espectro de su vida,
que le tiene oculto en la parte oscura
de la cicatriz abierta por el lancero
empitonado/empalado
contra la pared de su costillar/
puto destino...

 

Ardo/perezco en el fuego del vicio siempre…

Ardo/perezco en el fuego del vicio siempre...       xx

Una lengua roja/amarilla hincándose, abrazándome,
abalanzándose en el aire con los dedos abiertos.
Desplegando abanicos de manos para intentar atrapar
al escurridizo pájaro de la noche,
-el deseo-.

Atravesado por el cosquilleo de sentirme abrazado
de cientos de horquetas de sirenas crepitando...
-Sí, y no las de Ulises de vuelta a Ítaca-.

Palomillas de alas translúcidas que desaparecen
casi antes de haber alzado el vuelo
regateando con sus pies sobre las brasas
por los cambios de temperamento/
tempestad...

Cabezas de alfileres, agujas que cosen/
zurcen el traje oscuro de la noche
con los ojos de la siembra/sirena ilusión
desparramando semillas de ceniza viva al cielo...

Humo tachando/emborronado 
por el negror de los tizones
es lo que queda a su más limpio 
y cálido amparo
de la infinita oscuridad...

Buque insignia de la nave nodriza 
de una flota que huye emboscada/abarrotada 
embobada hacia la nada
donde ahora asfixio/se ahoga mi dragón.

-[Keep it up (“Sigue así”)]
¡¡Fantástico tío, que vas a llegar lejos!

Me «abulzo»

Me "abulzo"/me a-burro,      x
me columpio...     
con tanto latido maniqueo
de esta tartana/trasto.

Me echa flores/caramelos
en su desfile
y cuando me agacho
"zas" me da...

Creo que lo hace a posta
siempre empujando/apretando
atrás/dentro, fuera de mí...

Tiene en la línea directa
de sucesión al trono
un pulso repetitivo
desde la explosión global
de su caldera.

Usa carbón bestial sin chimenea,
sin fogonero ni llamas
sin hogar/orco que calentar
sin fábrica donde producir.
No sé por qué trabaja así...

Sin el libro de instrucciones/
reclamación a mano
no sé lo que quiere ni lo que busca.
En qué puedo ayudarle...

Porque me persigue, me guía
me recorre por completo/entero,
me retumba.
Su pum, pum, pum, pum...

Cada vez que lees,

Cada vez que lees,                xx?
ves una peli/comes/sueñas  
o mantienes una conversación/una relación;
pintas, escribes, contemplas el paisaje, a la gente...
Te vas repasando/recorriendo/corrigiendo
conociendo un poco más.

En la interpretación, actitud que tomas/adoptas
te adaptas/te coges cariño y de la mano también.
Incluso te/le pides una cita, porque sin saberlo
te estás enamorando de continuo contigo mismo.

Te gustaría salir a cenar, compartir el silencio
de una noche de estrellas de verano
con esa luna tímida
y el sol dormido en la más absoluta 
clandestinidad...
Hablando juntos de esas cosas que os pasan/
han pasado
o de las que os gustaría...
-a ojos cerrados-.

Mientras en tu cabeza se acorrala
acomoda esa/la idea...
sólo te cabe un único deseo.
-El mejor pensamiento/actitud posible-.

Acurrucarte a su lado/lecho y hacerle el amor.
¡Echarle un buen/gran polvo!
Que tiemblen las galaxias bajo sus párpados...
¡Hasta el “nú”, hasta la bola!
Quedando pa l’arrastre,
agotados. 
Y fin.

P.D.
Ligar con cualquiera de tus "yo"
                 o lo que sea, 
bajo su punto de vista/cita
no significa nada
si no muere y resucita 
una parte de ti en cada acto 
           o en el empeño... 
-La petite mort-

-¿En tu casa o en la mía?
¡Me da igual, como se antoje...!

Casi puedo leer

Casi puedo leer lo que escribí ayer       x
en el garabato seco de la pupila/
pulpa blanca.
Delicados cachivaches sin frenada ni control.
Ligeras sombras visibles sólo al trasluz
de una permeable/
permanente nueva infertilidad.

Líneas blancas a punto de llorar 
bordando el atrevimiento...
Gemas alrededor del cuello de su mentor
al que van a robar/estrangular.

Dura apenas un instante
su correntilleo por el papel/sesos...
Con la bola de acero deslamiendo/deslindando
reduciendo el azul de la masa encefálica vertical
templando la punta de un cilíndrico capuchón de nazaretano
sobre la pasta del cristal
en procesión de las palabras...

Que desde lo alto de la azotea
va dirigiendo él mismo/al mimo/la marioneta 
que avanza arrastrándose
ayudado/convencido de no sé qué interés
del titiritero...

La huella del escrito es imborrable/
independiente, ajena a los comediantes.
Su lectura es la sangre en la boca
de los ojos del vampiro...

Da igual lo que hayas visto o sentido
mientras andabas o le mordías 
porque nunca tendrá ni se acercará 
ni de coña
con lo que los motivó...
Lo que lees no significa nada
que no haya estado/o porque esté 
antes en tu cabeza.

Las palabras son las huellas del camino
y este se hace osco/pesado
si se transita en demasía...
Luego entre uno y otros 
se van borrando/eliminan.

Pase lo que pase/quien pase 
el camino sigue
y las huellas desaparecen 
contradiciéndonos...
No somos ni eso,
acaso un molde temporal en el barro/
vasija...
¿¡Quién lo puede saber!?


Cuando yo crezco/destruyo

Cuando yo crezco/destruyo     xx?
se amplía mi reino.  
Mis conquistas, victorias o derrotas
son el cementerio de los demás
con los que muero cuando pierdo
cuánto tengo...

Te llamas desastre pero desconozco tu intención/dirección,
santo y seña, ni tus apellidos.
Me acuerdo antes de conocerte de cómo era el mundo.
¡Te vengo suponiendo tanto tiempo...!

De la razón que me das/has dado,
escualos rondan el bote, la balsa pinchada
en busca del otro disparo que acabe contigo...
-Aviador camicace-

La inmundicia, los reproches -todos abordo-
se echan/vierten en el vaso de tu cráneo vacío
para brindar por los dos
y el otro yo que espera en el acantilado 
de las respuestas...

En legítima defensa me declaro culpable/desheredado
desenhebrado de la aguja que me ha de coser
en estos pespuntes de nuestra agónica agonía...
en el cementerio de la verdad más cercano.

Como la “graná” una vez seca
zarandeada contra el tronco/ramas del árbol.
Soy cáscara sin grano tierno,
casa refugio de los insectos que conocen
de la inexistencia de mi otra no vida paralela
ya sin futuro.
Posada del parapléjico minusválido
a tiempo parcial y de su destajo prisionero.

Perdóname mientras reposo en esta lánguida morada
laguna poco profunda de mis excrementos,
pero es que me he vuelto a quedar dormido en el retrete.
Todavía no es la hora
y no te puedo atender como te mereces...
Estoy en huelga de huevos/consoladores caído.

¿No ves cómo se me escapa el ánimo ebrio?,
ese murciélago/vencejo de corazón y pluma negro
atravesado por el dardo venenoso del pigmeo
mientras intentaba cruzar vadeando el bosque de cañas/
cañaveral/campo de alcanciles lilas en flor...

Y todavía quieres que te atienda,
pendejo...
Huye conmigo, es tu lugar lo que buscan
y el tiempo perdido/propicio
para que mueras aún no ha llegado.
Llora desconsolado por fin en mis brazos...

-No, yo no soy el que buscas. Ha sido todo por un error
del apuntador mientras se caía asustado 
al verle las bragas al diablo.
Eran rosa y de encaje.

-¡Qué pasada...!

Me escribo

Me escribo           x
para después de unos instantes,
de un tiempo o de unos años
leerme.

Sé que no obtendré
correspondencia alguna,
pues no conozco a nadie
con esas señas.

Ya sabes que no me carteo
con extraños
y menos con alguien
que tiene la osadía/cobardía
la poca delicadeza...
de dirigirse a mí en esos términos.

Me resulta tan ajeno/
diáfano todo esto...
Como esas fechorías insensatas
irreconocibles/irreconciliables,
esas que nunca se confiesan
que no se asumirán por las buenas;
esas que no aparecen/perecen
ni tienen fe de vida...

Acaso cuando llegue a conocerme
y entenderlo,
de rebote o por casualidad
me mande un sobre hueco/vacío
con el franqueo pagado.
Para recordar esa etapa del misterio
en la que continuamente
me daba de morros/caía/cedía de bruces
contra todo en el suelo.

A menudo

A menudo ante la adversidad,        XX?  
ya sea de forma directa o a través de/por la fuerza
y de forma continuada por una serie de circunstancias,
                            acontecimientos o elementos 
que se van apilando sin pausa/fuste.
-Pienso en mi defensa- para descompensar la descompresión
hacia el mundo de lo real...
que son pruebas para ver hasta donde soy capaz 
y aguanto
sin que me estalle el cuerpo/  -la cabeza-.

Y al instante parece que por más que persistan
              no hacen mella en mí, y no solo eso...
sino que les agradezco el detalle de su presencia
en este espacio lleno de chatarra en órbita 
dándome vueltas y más vueltas
regodeándose en su castigo/-castillo inexpugnable-.

Ejemplos prácticos de lo aborrecible que puede resultar 
o llegar a ser ese lugar del que no logro salir 
es la siguiente enumeración de obstáculos
                                en el sitio de origen; 
-esta vez el adorable estío/las vacaciones-.
Empiezo con los detalles:

Aguantar al pájaro exótico del vecino de la playa
                y su incesante cadencia de graznidos
o los perros de la calle en concierto al verse/oírse 
olerse los unos a los otros.
Y los niños bebé/renacuajos con sus gritos, 
               lloros/llantos “porsaqueos” 
o los mayores con sus historias 
-de convivencia de lo vulgar/corriente-.
O de las comunes pláticas con el móvil
o de las comidas a gritos...
Sin olvidar las riñas 
o los toques de atención al revoltoso/
                                    desobedientes
por parte de los abuelos- o del cuñado de turno-.

Y esa continua interrupción del “tío de la cabra”,
-el mismo de todos los años-.  
O las motos/coches o ese alguien 
que se detiene junto a la puerta a pedir/a ofrecer...
O te llaman justo cuando acabas de empezar a centrarte 
                                  en/con alguna tarea.
O simplemente viendo la tv, el portátil, 
leyendo un libro o revista.
Y te cortan... 
vaya que si te cortan -por la mitad- 
toda la devoción/emoción...
En fin, lo inimaginable habido y por haber.

Pues gracias a Dios... (con Él o sin Él),
-porque me resisto a caer en los brazos de su confianza-
ya me estoy acostumbrando a todo eso.
Y lo acepto como castigo
por no haber luchado/haberme esforzado más en la vida.
Consecuencia de/por lo cual ya no tengo ninguna 
                                         escapatoria.

Aunque sigo soñando en mis ratos libres de ocio/tedio
fuera del ejercicio autónomo/autóctono/monótono...
                 O en las lagunas de la soledad estanca
sedienta 
al inicio del descanso en forma de siesta/ensoñación
-o del letargo nocturno más duradero-. 
Donde me nado y me hago unos cuantos largos/
pausa/pautas de lo cangrejo que soy 
             mientras se ríen de mí las pesadillas
estacionado/varado a la ribera de la imposibilidad
de esta playa 
-cara y cruz de la noche y el día-.

Y sueño de que en algún momento de mis edades 
-no muy lejano- 
lo conseguiré.
Podré apartarme y elegir/confeccionar mi entorno/
                                          vecindad
en función de lo que me venga en gana;
en función o en detrimento de mi estado de ánimo
en función -y hasta la saciedad y más allá-
       de cuantos cuartos/cojones tenga y/le eche.

Sentado espero mientras te escribo esta misiva 
                               para recordármelo.
Sé que estoy prisionero por lo que no hice por mí
cuanto/-cuando pude-.
Era joven 
y pensé que eran los mejores años de mi vida,
-no quería perder ripio-. 
Bueno... la verdad es que ni recuerdo 
si me hice ese planteamiento.
Pero lo cierto es 
que ahora las estoy pagando todas juntas, /de golpe
-pero en algunos días vienen de una en una-.

¿Qué habría sido mejor...?
padecer el esfuerzo/deber social e individual 
cuando más energías y ganas de comerte el mundo tienes/
-aunque después carezcas de crédito/réditos-¿?
O ¿castigarte con el estudio y la preparación/
superación personal
como aval para el resto de los tiempos...?
Yo sigo cuestionándomelo,
pero ya no puedo hacer nada por ninguno 
                       de los dos mundos/-modos...

Ya estoy pasado de rosca 
y al final el tornillo se corre 
y no vale para apretarlo ni para volver atrás.
Es lo que hay, -lo pasado pasado está-.
No sé, tal vez haya un pequeño resquicio de redención/
perdón
como en las religiones...
Y nos podamos salvar al fin, y ser felices 
y comer perdices 
como en las pelis del corazón...

A veces/ un esfuerzo temprano te puede salvar/
dar satisfacción para el resto de tu vida¿?
Otras... -te lo pasas envuelto- en pensar 
lo que te perdiste 
ocupado en/por el deber¿?
¡¿Quién puede saber nada...?¿