¿Qué hace la mariposa entretenida xx con su trompa en el quicio de una flor? ¿Qué hace la mosca sobre la mierda o en la carne putrefacta? Es un misterio, una danza de mecanismos. Un enigma indescifrable... Que la mariposa sea tan hermosa que la mosca sea tan siniestra... Nada tiene que ver contigo ni con el hambre ni de lo que se alimentan ni a lo que se dedicarán mañana... Hoy son así y punto. Nada más. El ser y su razón de ser no son lo mismo...
Mes: julio 2018
El exterior
El exterior es tan hermético, tan fulano xx?
y a la vez tan fascinante/fantasioso...
como una bola de nieve/acero
que no deja de rodar.
Apisonadora trazando un nuevo carril/surco
a modo de camino de lombriz de tierra
por el que apenas puedo jugar
con mi llanta y el palo
ni que corra el agua o la aguja/-púa de la peonza-
entre sus faldas de polvo y barro.
Empiezo a pensar que sólo me tengo a mí.
Así, aquí, frente a todos esos insurrectos
-víctima de sus autopsias...-
Pero no estoy dispuesto a cargar/llevar siempre
el cubo de la basura a cuestas
cuando el paisaje que veo,
los decorados que se despliegan ante mí
son tan exuberantes/atractivos.
Y no paran de entusiasmarme y fastidiarme
de inconsciente/
incontenible sobremanera.
De lo que estoy bien seguro/es lo feliz que sería
de poseer en el estado consciente
todo aquello que deseo.
Por lo fácil que entran por mis ojos -hasta el pecho-
en la trampa que le tiene preparada mi corazón
de quererlos con toda su alma...
Y no me resigno al sufrimiento del pobre
mientras ve alimentarse al rico
con su bocata de dominio
balanceándose/debatiéndose en su columpio de diamantes
adornado con las cabelleras cortada al niño pobre,
las mismas que cubría la olla de los sueños robados/
incumplidos...
Un ave fénix que ronda por mi cabeza
-mientras te cuento esto- se desnuda al vuelo
entre un ligero y leve parpadeo.
Se ha quedado en cueros vivos
aterrizando sobre las cenizas de lo que te sucede/
seduce mientras tanto.../miraba al cielo.
La magia de un hada madrina buena
hace que broten plumas de oro y cristal
sobre el cuerpo de la estatua de hierro
para convertirla/disfrazarla en una de esas
que se ponen tan lindas en lo alto de las azoteas...
Un ladrón de tres al cuarto,
-huyendo de los guardias/justicia...-
se ha subido a sus lomos quedándose tan quieto
que ha engañado hasta el helicóptero civil de rastreo.
Nadie puede salir ni entrar del recinto acordonado.
Es cuando de nuevo, en un golpe de suerte,
revive el corazón/
la carne del monumento.
Escapando desde lo alto perdidos en el horizonte
del oscuro anhelo/universo.
Una mancha entre las nubes que se borra casi al instante
cruzando el poniente/-puente de luz...-
El sol ha copiado de la luna esa iluminación fría/opaca.
La lluvia resbala contra el rostro de los fugitivos
convirtiéndose en un rebufo denso/espeto
amontonado de gotas gruesas/gigantes
como pesas de reloj
que fatigadas caen con mayor virulencia contra los tejados
dejando un rastro de explosiones -fuegos artificiales-
delatando su situación en el fango de cemento/
conocimiento gris...
Un tirador certero profesional
apostado en una esquina de la máquina del tiempo
espera a que pasen de nuevo por error
-sobre sus cabezas- para abatirlos,
con esa munición que traspasa
dos cuerpos juntos/etéreos/enteros...
El latido de la incertidumbre clonando otros amaneceres/
menesteres -igual de ensordecedor/desolados-.
Pespuntean las sienes del secuestrador
soltando su botín...
mientras la alborotada multitud agasajada
desoyendo las voces de la autoridad
saquean las avenidas sembradas de joyas/
-gemas espléndidas abandonadas en la huida...-
Entonces sin más valor que la transformación mágica
de los dos aventureros
consiguen aterrizar en el campo santo.
Cementerio a las afueras de la gran ciudad
-convirtiéndose en cabecera de/para sus muertos-.
Ese es el sueño querido:
una piedra sin alma puesta en un altar
en el huerto/hábitat de nuestro lecho de muerte...
Donde recordamos todos los noviembre y fiestas de guardar
lo que pudimos haber sido para el resto de la eternidad
todavía arrestado/-enterrados vivos...-
P.D.
Si sueñas, no te sueñes.
Ese es el gran vertedero/verdadero error,
porque entonces nos confundimos con la fe,
-la esperanza y la caridad sobre uno mismo...-
Y eso es una traición,
violación en toda regla
de los derechos de cualquier ciudadano libre.
Si sueñas,
hazlo fuera de ti.
Que sea el otro/ -él/en lo contrario-
quién padezca si algo sale mal.
Y si por ventura saliera bien y aciertas...
te darás cuenta de la poca importancia
que tiene/ -o ha tenido todo esto-.
-Ojalá tengamos razón...
Hay una nieve
Hay una nieve negra x hacia lo alto de la chimenea amenazante/expectante. La olla con sus vapores va reblandeciendo la costra de otros fuegos de otras leñas de tantos guisos/calores necesitados/paciendo pacientes en el hogar que hoy quieren volver y dejarse ver... Casi todo se desprende, depende de un algo. Como la suerte, sólo dura lo que dure dura o lo que otro tarde en encontrarla, apagarla/arrebatártela echarla a sus pies/ánimo. Aunque parezca que se cebe en alguien o les dé preferencia/guiños/ventaja ella va siempre de un lado para otro obediente a un cupo. No se casa ni hace maridaje nunca con nada... excepto con la ilusión.
Melancolía del sueño.
Melancolía del sueño. xx+ Si sueño, construyo nuevos pasajes/paisajes, ramaje para mi árbol dentro de mi cabeza -zonas estanco-. Creando así nuevas pautas de comportamiento, modelos para poder sobrellevarlo, y sobreponerme a todo cuanto me rodea. Ellos y sus invitados en sus variados/cuantiosos envites me ayudan a convivir sin distanciarme demasiado en los deslindamientos linchamiento de lo posible... Entre sus aventuras con lo real/ni lucha alguna interior con el entorno, aunque lo parezca por las vueltas que doy pues estoy completa-mente dormido. Voy recreando así nuevas facultades, cualidades y escuelas de seguidores con todo un nuevo quehacer. Enjambres de turbulencias a su alrededor al que a veces sé que he vuelto porque su trayecto/ vistas son idénticas a las mías. Y no existe en ningún otro lugar ni parte fuera de lo que habitan. -Yo-. Deduzco y desconozco a la par lo improvisado de la trama pues la realidad tan solo es/sería la tarea útil de la mente durante la vigilia confundida conforme pasan los años/cada vez más. Como una extraña en la maraña de ideas conquistadoras del momento/mundo en sus distanciados ya instantes fecundados -in Vitro- y de las que dieron un paso en falso hacia tal fin. O han retrocedido por casualidad por puro designio del azar... El sueño, pues, es el recreo de nuestra verdad/voluntad hasta sus últimas consecuencias sin trampas/trabas deslizándose por cuantos campos y avenidas plazca después del seductor día. Nos invade/machaca, nos vence con ese flas de imágenes con las que hemos compartido el trayecto, una vez más, de vuelta a casa. Ahora entre las sábanas. Es como esa serpiente que repta y trepa en busca del fruto sabroso hecha un lío encaramada al final de la jornada, con la mirada sobre el horizonte de la noche/día intentando salir del laberinto de su futuro esqueleto... Nuestros sueños nos hacen crecer igual que un arbusto se enreda/enzarza en el vallado. No son de ningún mundo y de ningún modo podemos salir de ellos a voluntad/a demanda, pues estamos atrapados en la somnolencia y nuestro hipocampo no responde a ningún impulso. No responde al engaño porque sabe que estamos ensayando y no nos quiere interrumpir en su práctica... Nunca brotaran de nuestros cuerpos pretéritos una vez implantados para siempre en el seno de esta la tierra más infértil de todas las que existen: tu cerebro dormitando. Porque son los desheredados de la vida, los que pasarán hambruna y escaseces por el mal control de su política/administración de los recursos naturales desaprovechados/desaprovechándote... Lo que somos o hemos sido nadie lo conoce, ni nosotros lo podemos saber pues pasamos como la soledad de las agujas del reloj de un segundo a otro jugando a ser algo y en su eco... el sueño ya está fuera de onda nada más empezar a cerrar los ojos de la noche. -¿Y para qué? Mientras jugamos envueltos/atados en un globo inflado del aire de la memoria al atravesar la garganta/cañón, pajilla, inflador de gasolinera que nos insufla en/con la corriente de lo corriente a la deriva/debida presión... Y encallar como el anzuelo de un perdedor en la zona apical del corazón. Esa roca de la nada. Pescador y presa ahogados en el mar/más absoluto/ hondo silencio de su sima/suma profundidad... Eso es el sueño: vapor de hollín grasas en el rostro del fogonero de la locomotora del tiempo mezclándose con el sudor, lágrimas del deseo puesto de rodillas ante el altar de la gloria/ iglesia profanada de tanto dolor/lloros y lamentos... El sueño es el miedo mismo hecho hueso/sangre y carne del Cristo que somos. Muladar del avispado buitre para afilar aún más su pico y garras mientras vuela divisando la presa. Prisioneros impotentes/penitentes incluso antes de haber llegado hasta el límite de los impuestos imposibles a los que les gustaría devorar/descuartizar. Al final el depredador es la víctima cumpliendo a pie juntillas con la trama... Por eso los sueños viven y mueren con nosotros. Somos sus progenitores, porteadores únicos/intransferible. Por eso se puede vivir aunque sepamos que tarde o temprano esto va a terminar en un "no despertar". De otra manera sería imposible/insoportable. Por eso los miserables/los más necesitados son los que más sueñan incluso se olvidan de vivir... Incluso se confunden como zombis aletargándose, acurrucándose entre sus miembros/sociedad, igual que vinieron al mundo en un seno materno sin patria. No somos más que una prolongación de otro cuerpo estrangulado por el cable/cordón que nos alimenta fuera ya de su órbita/vientre maternal perdidos en el espacio de lo real/irreal hechos papilla/pesadilla... ¿Alguna vez hemos podido averiguar algo desde el exterior de la barriga de mamá que no supiéramos antes de volver al vientre de La Tierra? La descompensación del navegante unida a la descompresión origina un vacío/hueco tal en nuestra cabeza proporcional a la mugre de grasa gris donde plantamos creamos nuestro jardín prohibido. Y no sólo los fines de semana... Somos una necesidad más que lucha por subsistir a costa de lo que sea/nos dejen. Por eso los sueños existen/inducidos, mascullados, buscadores, negociados/saciantes, insufribles y un largo etc. de macabras obras de arte. Porque eso sí, somos unos artistas... Nuestro cuerpo en general es arte puro en potencia, muerte pero mientras tanto arte casual y cierto... Somos una realidad trajinada, inventada en nuestro yo más profundo mientras los demás yoes luchan por ocultarlo/sepultarlo. Por vergüenza/venganza, incredulidad ante los acontecimientos más tribales... Y ver como salimos siempre airosos y si no es así pues soñamos que lo ha sido. ¡Ves, como somos perfectos! Bueno, volvamos que me resbalo con mucha facilidad. El sueño es el alimento de los infelices, apuestos/opuestos/ apostando en el muelle de la bahía... Tarareando la última balada/canción de cuna ante la no reminiscencia misericordiosa venida del redentor y su presumible captura inevitable de lo que sin conocer le describen ante su partida de ante mano perdida. Triunfante muerte, siempre ganadora y sabedora de su poder y la nada infinita para sustentar su reverso de superación mientras pueda... Esperando que el barco que ha perdido ya su control los atraviese a todos con su quilla, ese que en las pelis se desmadra justo antes de atracar, por ejemplo: un ictus del capitán. Otra opción sería que una bendita ola acariciara sus pies desnudos antes de saltar con una bola de hierro atada al cuello de su suerte... Si es que decides precipitarte en la fuga a lo Richard Kimble... Así es el sueño: imprevisto/impostor, traicionero, seductor/fiador y fijador de artificios que nos aturden en cada despertar... Contiene tantos adjetivos como palabras tiene cualquier lengua, y músculo. Circuitos del intelecto. Porque el sueño no tiene límites/linde él está en ti, tú le das la vida y contigo desaparecerá parásito mientras tanto en tu mundo del terror porque te crecerá tipo octavo pasajero... Los sueños nos hacen diferentes, nadie ni nada sueña igual, es lo único interesante de toda esta refriega. Por citar algo ventajoso de esta calamidad que nos seduce así, tan vil-mente. Hasta nos deja vivir, al disfrutar una mañana más cada día y de cómo se convierten en una articulación/ artículo de lujo, rutina. Ni siquiera lo sabemos/recordamos lo de nuestra doble vida la mayoría de las veces aunque afectados ignorantes sucumbimos al deshielo de su desastre... Porque se esconden/camuflan bien esos bichos extraterrestres en el submundo mudo imaginario de ficción aterradora una vez contrastada con la realidad. -Banales bacanales de borrachos inconscientes-. Sólo eso... Entre la oscuridad y la luz hay una ciudad que desconocemos porque nunca hemos pisado sus calles. A mí personalmente me gustaría pasar/ pensar que eso es así... -¡Anda, invéntate otra buena excusa para no hacer lo que hay que hacer! Vivimos al margen de la revelación verdadera. Es necesario salir del individuo que somos para encontrarnos en el descampado, a solas. Fuera de la desesperanza de las ilusiones... La muerte y tú, en el depósito de cadáveres, junto al médico Dios que nada lo arregla, cara a cara y decírselo. Sí, que no crees en Él. Cuando ya no tengas solución y estés expuesto en su camilla/en sus manos tu futuro de mentira, sin duelo a posteriori; una vez apestillado/amartillado el gatillo, sin seguro hacía el más allá del nunca jamás... El sueño no te puede fiar/salvar aunque te lo creas porque te ha desarmado al entrar en su poblado donde se prohíben las armas. Alma en pena que pronto va a ser asesinada... Desnudo en medio del túnel, pasadizo a otros mundos de los que partiste y no volverás hoy ni echado de menos... El sueño es un lienzo vacío, atestado/apestado de inmundicias, de un ser idealista/inventándose como tú la nada etérea que es antes de su propia nada de la que procede y va. Y busca con tesón como justificarse para sobrevivir como si alguna vez hubiéramos existido ninguno... El sueño, la vida son los actores suplentes en el gran teatro/ escenario representación de la muerte... Todo lo que ha empezado termina alguna vez. Igual que de la nada nada se crea, a la nada nada va... Sólo la nada no existe, su no existencia nos aproxima nos apropia de algo. Nuestro ser son sus limitaciones su negación es la única verdad legítima. Ser y no ser se funden en un cuerpo que todos sabemos en qué terminará... Y de su final intentamos huir como la presa en el cepo de oso que se llevará el diablo con el miembro amputado... El miedo es tan real que se necesita más de un cuerpo para sobrellevarlo. El sueño se convierte así en la única escapatoria inútil pero útil. El hombre es un engaño suplantando al verdadero actor que nunca va a salir a escena. Él lo intenta imitando el guión que le pasa el apuntador pero ninguno sabe el verdadero alcance del sentir bajo el palio/patio de butacas vacío antes de la gran representación ya consumada... Somos entre la nada y la nada el espacio que las aglutina/ sepulta. Un tendón/un hilo, un haz de luz vagando sin cuerpo alma en vilo para toda la eternidad. No somos nada a excepción de lo que ahora vemos; que al poco tampoco será y es nada también lo que nos pueda pasar si todavía no es... -¿Y los sueños qué?, ¿ya te has olvidado de ellos...? Pues eso, imagina de quien son pues eso son... -Hala nenico, vamos al parque del buen retiro/zoo. Creo que ya han abierto al público la jaula de los monos...
Se me pone
Se me pone el sistema circulatorio x desabrochado/desencajado/desatendido... El rojo lleno de zancadillas con maniobras a la deriva va siempre a lo suyo. El azul ni te cuento... Como árbol de ramas secas empinadas sobre los huesos de una tierra sin tierra chupando del tuétano. Cavan galerías para los gusanos del día D/después... Escarpias sangrando a borbotones... Carne troceada que se desbarata al compás del sacudido felpudo tendido/colgado del cordel en plena agonía. Balbuceante corazón enojado, irritado por/de tanta soberbia/caprichos de tanta inclemencia/furia de los elementos. Amotinado/colapsados en un dirigible sin causa, con aires de mala influencia/reputación, en el lado tórpido de un mártir que se faja/zafa de serlo. ¿Un rectificado a fondo? ¿Un trasplante? ¿Una transfusión contaminada? ¿Una inyección a la vena de virutas de cristal de óxido de calavera? ¡Si, eso es lo que necesita! Para ver si lo noto, se nota vivo/activo y manda de una vez orden y concierto. Que ataque al espectro de su vida, que le tiene oculto en la parte oscura de la cicatriz abierta por el lancero empitonado/empalado contra la pared de su costillar/ puto destino...
Ardo/perezco en el fuego del vicio siempre…
Ardo/perezco en el fuego del vicio siempre... xx Una lengua roja/amarilla hincándose, abrazándome, abalanzándose en el aire con los dedos abiertos. Desplegando abanicos de manos para intentar atrapar al escurridizo pájaro de la noche, -el deseo-. Atravesado por el cosquilleo de sentirme abrazado de cientos de horquetas de sirenas crepitando... -Sí, y no las de Ulises de vuelta a Ítaca-. Palomillas de alas translúcidas que desaparecen casi antes de haber alzado el vuelo regateando con sus pies sobre las brasas por los cambios de temperamento/ tempestad... Cabezas de alfileres, agujas que cosen/ zurcen el traje oscuro de la noche con los ojos de la siembra/sirena ilusión desparramando semillas de ceniza viva al cielo... Humo tachando/emborronado por el negror de los tizones es lo que queda a su más limpio y cálido amparo de la infinita oscuridad... Buque insignia de la nave nodriza de una flota que huye emboscada/abarrotada embobada hacia la nada donde ahora asfixio/se ahoga mi dragón. -[Keep it up (“Sigue así”)] ¡¡Fantástico tío, que vas a llegar lejos!
Me «abulzo»
Me "abulzo"/me a-burro, x me columpio... con tanto latido maniqueo de esta tartana/trasto. Me echa flores/caramelos en su desfile y cuando me agacho "zas" me da... Creo que lo hace a posta siempre empujando/apretando atrás/dentro, fuera de mí... Tiene en la línea directa de sucesión al trono un pulso repetitivo desde la explosión global de su caldera. Usa carbón bestial sin chimenea, sin fogonero ni llamas sin hogar/orco que calentar sin fábrica donde producir. No sé por qué trabaja así... Sin el libro de instrucciones/ reclamación a mano no sé lo que quiere ni lo que busca. En qué puedo ayudarle... Porque me persigue, me guía me recorre por completo/entero, me retumba. Su pum, pum, pum, pum...
Cada vez que lees,
Cada vez que lees, xx?
ves una peli/comes/sueñas
o mantienes una conversación/una relación;
pintas, escribes, contemplas el paisaje, a la gente...
Te vas repasando/recorriendo/corrigiendo
conociendo un poco más.
En la interpretación, actitud que tomas/adoptas
te adaptas/te coges cariño y de la mano también.
Incluso te/le pides una cita, porque sin saberlo
te estás enamorando de continuo contigo mismo.
Te gustaría salir a cenar, compartir el silencio
de una noche de estrellas de verano
con esa luna tímida
y el sol dormido en la más absoluta
clandestinidad...
Hablando juntos de esas cosas que os pasan/
han pasado
o de las que os gustaría...
-a ojos cerrados-.
Mientras en tu cabeza se acorrala
acomoda esa/la idea...
sólo te cabe un único deseo.
-El mejor pensamiento/actitud posible-.
Acurrucarte a su lado/lecho y hacerle el amor.
¡Echarle un buen/gran polvo!
Que tiemblen las galaxias bajo sus párpados...
¡Hasta el “nú”, hasta la bola!
Quedando pa l’arrastre,
agotados.
Y fin.
P.D.
Ligar con cualquiera de tus "yo"
o lo que sea,
bajo su punto de vista/cita
no significa nada
si no muere y resucita
una parte de ti en cada acto
o en el empeño...
-La petite mort-
-¿En tu casa o en la mía?
¡Me da igual, como se antoje...!
Casi puedo leer
Casi puedo leer lo que escribí ayer x en el garabato seco de la pupila/ pulpa blanca. Delicados cachivaches sin frenada ni control. Ligeras sombras visibles sólo al trasluz de una permeable/ permanente nueva infertilidad. Líneas blancas a punto de llorar bordando el atrevimiento... Gemas alrededor del cuello de su mentor al que van a robar/estrangular. Dura apenas un instante su correntilleo por el papel/sesos... Con la bola de acero deslamiendo/deslindando reduciendo el azul de la masa encefálica vertical templando la punta de un cilíndrico capuchón de nazaretano sobre la pasta del cristal en procesión de las palabras... Que desde lo alto de la azotea va dirigiendo él mismo/al mimo/la marioneta que avanza arrastrándose ayudado/convencido de no sé qué interés del titiritero... La huella del escrito es imborrable/ independiente, ajena a los comediantes. Su lectura es la sangre en la boca de los ojos del vampiro... Da igual lo que hayas visto o sentido mientras andabas o le mordías porque nunca tendrá ni se acercará ni de coña con lo que los motivó... Lo que lees no significa nada que no haya estado/o porque esté antes en tu cabeza. Las palabras son las huellas del camino y este se hace osco/pesado si se transita en demasía... Luego entre uno y otros se van borrando/eliminan. Pase lo que pase/quien pase el camino sigue y las huellas desaparecen contradiciéndonos... No somos ni eso, acaso un molde temporal en el barro/ vasija... ¿¡Quién lo puede saber!?
Cuando yo crezco/destruyo
Cuando yo crezco/destruyo xx? se amplía mi reino. Mis conquistas, victorias o derrotas son el cementerio de los demás con los que muero cuando pierdo cuánto tengo... Te llamas desastre pero desconozco tu intención/dirección, santo y seña, ni tus apellidos. Me acuerdo antes de conocerte de cómo era el mundo. ¡Te vengo suponiendo tanto tiempo...! De la razón que me das/has dado, escualos rondan el bote, la balsa pinchada en busca del otro disparo que acabe contigo... -Aviador camicace- La inmundicia, los reproches -todos abordo- se echan/vierten en el vaso de tu cráneo vacío para brindar por los dos y el otro yo que espera en el acantilado de las respuestas... En legítima defensa me declaro culpable/desheredado desenhebrado de la aguja que me ha de coser en estos pespuntes de nuestra agónica agonía... en el cementerio de la verdad más cercano. Como la “graná” una vez seca zarandeada contra el tronco/ramas del árbol. Soy cáscara sin grano tierno, casa refugio de los insectos que conocen de la inexistencia de mi otra no vida paralela ya sin futuro. Posada del parapléjico minusválido a tiempo parcial y de su destajo prisionero. Perdóname mientras reposo en esta lánguida morada laguna poco profunda de mis excrementos, pero es que me he vuelto a quedar dormido en el retrete. Todavía no es la hora y no te puedo atender como te mereces... Estoy en huelga de huevos/consoladores caído. ¿No ves cómo se me escapa el ánimo ebrio?, ese murciélago/vencejo de corazón y pluma negro atravesado por el dardo venenoso del pigmeo mientras intentaba cruzar vadeando el bosque de cañas/ cañaveral/campo de alcanciles lilas en flor... Y todavía quieres que te atienda, pendejo... Huye conmigo, es tu lugar lo que buscan y el tiempo perdido/propicio para que mueras aún no ha llegado. Llora desconsolado por fin en mis brazos... -No, yo no soy el que buscas. Ha sido todo por un error del apuntador mientras se caía asustado al verle las bragas al diablo. Eran rosa y de encaje. -¡Qué pasada...!