Nunca desee

Nunca desee que fueras mía       xx
ni suya
acaso de nadie...
para poder seguir adorando tu imagen
en ese templo tan bien custodiado.

Lo supe desde que te vi
con el primer reposo de la mañana
en el primer descanso de la partida
que he de perder.
Desde la capota de un crisantemo
que nunca abrirá.
Desde el borde de una lágrima descuidada.
Desde el pistilo del alma en flor.
Desde unas fauces astilladas salivando...

Sentado en el lecho de muerte
te saco burla
con la misma lengua que te dio la palabra
con la que nos quitó el silencio.

Y no me digas basta, porque nada de todo esto
está ocurriendo/ha sucedido...
¡Jamás!

Hay un espacio no identificado

Hay un espacio no identificado      xx  
hasta que te desnudas y me miras
con la bala entre los dientes...
Con ese sabor a pólvora mojada y de su metal 
dulce satinando/salivando en riadas
a mil leguas de las circunstancias/circunferencia
de la órbita de nuestra ex galaxia...

Goteando miel por sus poros, cientos de rayos de la esfera
del espejo de discoteca nos dan la bienvenida
en cada momento...
Combinando/cambiando de baile el flujo de la respiración
por las dos vertientes de la curvatura de un relámpago
que busca de nuestro cuerpo su pararrayos, la playa/ 
espada con la que se dará muerte.

¿Qué somos...? Si no dos armarios llenos de carcoma,
rebosantes de rencor por los cuatro costados, 
con sus montoncitos de polvo/ 
escombreras de la mina de nuestros corazones
y de su dibujo olvidados ya roto.
Nada más que un adiós 
        sin beso ni misericordia...

 

Me hundo

Me hundo       xx
me muero alojado
en cada grano de arena desnudo
en las profundidades de ese molde
que mide/marca
nuestra distancia...

Beso, acaricio tu  huella plantada
olvidada en aquel lugar
y en la nada de la nada
nada mi aventura.

Acerco los labios a la oscuridad
de un sólo parpadeo
mientras te miro/contemplo
con la boca del silencio más tierno,
que se estremece engullido
en este remanso de quietud
   donde la carne me germina.

Hay una marea que nos extraña,
olas que se repiten una y otra vez
sepultando la hilera de huellas
amontonadas al azar
sin que nadie lo note/las toque
ni siquiera
con el roce de nuestra mirada/
reojo...

Veo en la nueva lisura
como te alejas definitiva/mente
por un costado del horizonte
mientras lo montas a horcajadas
entre las sombras de luz
de tus andares...
Con un pie en la playa
y el otro sobre la cabeza
del sol naciente 
de esta insaciable/irrevocable
mañana de agosto. 

A gusto te sigo hasta el final del paseo
con la soga bien tensa
como si no estuviera ocurriendo nada.
Y sé/noto que aún estoy con vida
por el empuje/plumaje de las alas 
que me crecen
al estar/ir tan cerca de ti...

 

Relampaguea una especie de inanidad rara

Relampaguea una especie de inanidad rara    xx+ 
en cada movimiento tuyo
de manera igual a cuando finges
o me huyes...
Olfato de mi hocico en el rostro
de la entrepierna de tus desplantes
-en su clímax-.

¡Qué bonita palabreja...!
Da ganas de tumbarse en una hamaca
a contemplarla, a releerla una y otra vez
cuantas se deje...
Y soñar con ella levitando incansable
para que sepan las demás palabras
que ella es mi preferida/la reina
de los campeones...

Y no lo que pasas de mí.
Al poco caso que me haces
    ni atención que me prestas/dedicas...
Y lo bien que te acomodas/aclimatas,
lo preparada que estás al desierto de la nada
que avanza igual que nuestra Historia Interminable
borrando todo lo que no hay ni existió.
Sabiendo/ignorándolo por igual
pero sin Atreyu...

Pero no me importa,
de verdad, no te preocupes... 
Es que me gusta quejarme,
si no, no me luce...


Me elevan danzarines

 

Me elevan danzarines de puntillas       xx
los dedos/pensamiento de mi vicio malsano...
Camino arrastrando los pies por la playa
llenos de briznas de lija suelta
hasta las pantorrillas.
Con el fruto de la lengua en adobe 
del árbol de levas de la queja.

Con el estómago revuelto sacando tabla
esquía una gota nerviosa del sudor 
que me entra al verte. 
Se desliza por el aceite del bronceado 
desde la coronilla de cura 
hasta el fin de mi espalda/espada...

Incierto en sus poses escurridizas
patinando/partiéndome el gaznate
ahogado por este calor tan abrasivo 
áspero espetón 
perdido en tu desierto...

Yo lo sé, tú también; 
el sol, la arena, la toalla, la sombrilla, 
la brisa del mar,
las olas, los niños que juegan
los que pasan y ni te miran...

¿Qué no haríamos con ese regalo
envasado al natural que nos ofreces?
Ese ébano escanciado al vacío
en el acantilado
de los deseos equiláteros.

Descansas medio desnuda
ajena al baile. Delante y dentro
de tantas gafas de sol graduadas
por el cerco de tu preciado/
precipitado y hermoso cuerpo.

¿Qué se podría hacer
para que no resultaras
tan insultante a los sentidos
contrariando esa condición
analítica/ de animal educado?
¿Pasar de largo tal vez...?

P.D.
-No,
no es por eso por lo que estamos aquí...
La belleza se lo agradece al corazón
que la siente... 
          recuérdalo!

¡Y no te cortes!
...pero tampoco te pases.
Ya, 
pero entonces sigo en el mismo "sitio".
-Pues eso...


Que te quieran

Que te quieran sin saberlo...   xx-  
  sería gratificante si lo supieras.
Pura anécdota.
-Ya.

Quien te quiere.../ añora 
                  y también sueña consigo
    en ese mundo maravilloso que ha creado/
construido/
inventado para ti.../ambos.
-Suele pasar, sí.

Y a todo esto...
dijimos que después, cada uno a su casa/ no?


P.D.
Nunca estamos libres de caer en la ilusión
               de imaginarnos en el otro...
Forjamos un anillo a la medida
-unas esposas a la espalda-
y lo peor de todo es que gozamos.
(La dialéctica del amo y del esclavo).

Nos convertimos en el personaje principal/ 
al que dirigimos/odiamos o amamos
                  en nuestros sueños
sin saber de ese final dependientes
como de una droga/monos
pendiendo de la interrelación/ficción
   cuyos escarceos navegan a la deriva...

Lo mejor de todo -sea lo que sea- es discernir/
y disponer del tiempo suficiente para hacerlo.
  Y después dejarlo quieto/ como si nada...

La prontitud del castigo no merecido
al personaje en sí/ -o fuera de él-
es el cansancio/
error del deambular del verdugo
         como alma de su cuerpo separada.

Ser en justicia/ y no querer ser a la vez...
  -no es delito ni un suicidio-
es jugar al escondite con la existencia/
  Morir de una o a plazos... qué más da?


Un pícaro rescoldo

Un pícaro rescoldo aún vivo   x
desde la fogata de anoche
tensa las sábanas
en esta mañana preñada de paz.
Abriendo una brecha tipo Bonanza
hasta hacerla humear
hasta prender.
Revolcándose con los no dormidos ni usados
ni agotados/cansadas brasas...
-ya tizones-.

Menudo brasero
para las faldas de la mesa camilla/salón
del día que nos espera...


Mi obra

Mi obra es contemporánea/    xx+
             contemplarte a ti... 
 
Ríndete/ pero arma bien su valor 
    antes de vencerla. 
–me dije
Recórrela -por completo- sin dejar
pausa ni espacio ni sed/

Te crearé/creeré/correré/ 
me recrearé mejor cuando te olvide.
-seguía pensando...

Mi memoria así se amaga/
         agacha para que de nuevo la saltes
             y que de tu olvido no me separe.

-¿Ya...?...!
¡Sí, ya...

-¡Qué rápido!

P.D.
Ni la distracción, ni la abversidad...
Es el ritmo del cariño el que te marca
y te manda morir a sus pies/

El no saber de lo abstracto
es ver/interpretar lo que te dé la gana.
En el amor es el placer...
-su fin/ y final-.


Acabo de echar

Acabo de echar un buen polvo...           xx
Ha durado una eternidad
de tan sólo tres minutos terrestres.
Nos hemos corrido ambos
los dos juntos 
-...y no al mismo tiempo-.

Desbrozando la noche, empezamos
envueltos en un color crudo/
cocido al vapor que emana 
de las sensaciones
descomponiendo el aire
en medio de un bonito silencio
que imitaba al de verdad.

Ahora,
condolido por la duda
que ha brotado al acabar así...
-tan pronto-
de esa manera tan vulgar.
Me duele el gozo desesperado/desparramado
que no entiende nada
de todo esto que ha mal pasado.

Le he dicho que ha sido por un tirón
el no haber aguantado un poco más.
Espero que ella lo entienda...
-cosa que yo no-.
Pues la sombra del colchón/sábana
al levantarnos
no parece que sea lo suficientemente profunda
-dándonos la razón a los tres...-

-Nihil novum sub sole (Eclesiastés 1, 10).


Me desfigura

Me desfigura ese color/calor            xx?
           cuando es de cera la carne... 
     Clara de huevo, pastel de miel la jalonan.
    -¡Ha sido un desastre
    estoy sin alas en toda la salsa!

Hay quién empieza por el postre,
-costumbre malsana- y no es helado ni fruta
                         pero se le parece...

En vilo de ninguna otra obligación despreocupado 
        ya se me ocurrirá algo para remontar/
                                  reponerme...
Y no es lo mismo... de verdad, 
-puedes estar seguro-
a no ser que fueses especialmente hábil
viéndola tan perfecta en cueros vivos
   -aguardar/aguantar- ni una sola décima de segundo 
a la tentación...

La muerdo/ muero 
      y se mueve todo a nuestro alrededor...
     ¡No sé que hacer/

-¡Macho tú!