Tanto se ciegan

Tanto se ciegan           x?
los retorcidos placeres      
por los laberintos de la piel que arde...
que apagan las brasas del gemido
con solo proponerles 
ser su fiel acompañante.

Y turbados 
en desenfrenados empujes de trasero,
corretean por sus venas
en el lecho de la carne
como zarzas que arañan la vida/
poniéndola de puntillas,
al filo del desastre...

Así, palpitando suspiros
sobre muelles de alambre
cuecen sus caldos íntimos
en los rincones más inconmensurables
y todo... sin apenas saludarse.


P.D.
A veces los preliminares 
ya venían de antes/incluso de verse...
Otras se cortan de cuajo
por no saber disimular las verdaderas intenciones.
Y así, inmersos siempre en el eterno juego
del tira y afloja
que no sabes -nunca- cómo va acabar.

Lo mejor, -tirar palante-
caiga quién caiga/
ya se levantará si no le gusta...


Quiero escribirte

Quiero escribirte          x?
con la sangre de mi agonía,
sentado en el retrete de la vida,
tabicado de encefálicas ironías
que tiran del paquete esquelético de mi cuerpo
             hacia la más oscura alcantarilla.

Quiero escribirte y sobre todo dedicarte
el más íntimo de mis alientos...
ese que empaña cristales y pellejos secos,
diabólico ridículo de pendón fétido.

Quiero escribirte entre zarzas de oro
con atrayentes suspiros de luto goloso...
para engancharte en el aluvión de un soplo,
preñando la taza de ti, donde me escondo.

Quiero escribirte, meditabundo y sobrio,
desde los jardines celestes, -recova de mis muertes-
buscándote perdido todos los días que no vienes,
asegurándome gozoso, de que no me encuentres.