Yo puedo aletargarme x como la hoja de la navaja. Yo puedo engatillarme como el sol por el horizonte. Yo puedo buscar las tabletas sanadoras de almas extraplanas que reparten en el templo... Yo puedo mimar ese cuerpo que tarde o temprano terminará cogiendo la temperatura del sepulcro. ¡Pero es que no me da la gana! En la penumbra, a la sombra mi fantasma agoniza.