¿¡Y tú quieres ser algo!? /

¿¡Y tú quieres ser algo!?    xxx
¡Pobre infeliz!               
¡Cada vez que lo pienso…
se me hacen las sandalias chanclas!
¡Vagabundo, pincho virtual, encurtido!

Buscas un país, un mar, un cielo 
para darle forma a tu trola...
[“bolica” del mundo/botica de Frankenstein]
Pero qué tipo de deslealtad es esta… 
¿De qué se trata?

Te imaginas al arco iris de otro color.
¡Aguanta...! [Age quod ages ("Haz lo que haces")]
¡Sigue, continua!
El cambio no siempre es la solución
ni la salida.
Observa a la madre naturaleza
                cómo actúa...

Muda su piel el eucalipto entre/
bajo una lluvia de pestañas de sisal/seda.
Le acompañan ramilletes de peonzas
trompas sueltas y pequeños cálices verdes.
Oro sucio que tamizan la alberca de harina
como diminutos bichillos.
Nadie, absolutamente nadie
salvo una mancha... -huella en su tronco/ramas-
deja/delata/observa alguna señal de su desgarro.

La araña teje indistintamente en las flores
como en las púas del cactus
su trampa guarida/nido de amor.
Y hasta ahora
continúan cayendo los insectos igual de bien...
y procreanotro tanto de lo mismo
mientras devoran/degluten a su amante.

Hay un techo púrpura/rosa intenso
por la mañana, al amanecer
que impone que quita el hipo y relaja
e invita a la reflexión/vuelo del espíritu...
Al atardecer se incendia el horizonte guisando/
cociendo el día para los "malhambrientos" hijos de la noche.

Y así desde que el mundo es mundo. ¡Payaso/papagayo!
Y nadie, nadie le ha puesto peros ni pegas...
¡Nadie se queja de la manera/modo
cómo lo haces tú!

¡Anda...recapacita un poco a ver 
lo que no has entendido/estás haciendo mal
                 de la función...

Cierra este libro/

Cierra este libro/te engaña.      xxx  
¡Ay el lenguaje y sus trampas...!
Devuélvete a lo que eres y recapacita.
Hazte esta pregunta...  ¿Qué es bueno para mí?
Si todavía continúas sentado leyendo...     
                           ¡Abandona!

Toma algo entre tus manos, endulza tus sentidos, 
                                    ilusiónate...
y cuanto te plazca/apetezca...     hazlo.
Luego ve hacia/con el sol, lo real  
y continúa su camino...
el que ya conoces y el nuevo por andar.    
               -No tengas ninguna prisa-.

Al final sé que volverás/me sujetarás, 
mirarás al cielo/
mar de fondo y lo comprenderé, -te entiendo...-   
yo también lo hago así.
Las taras, las rarezas nos unen/se juntan 
somos gemelos en adopción.

Nos queda poco, lo sé...   
-y lo que hay/apenas nos sorprende-.
Somos una viñeta/paradoja nefasta de la raza, 
la cultura y la razón.
Escribir se está convirtiendo en un disparo, -spleen-
sin apuntar, ni soñar 
antes de encontrar las palabras.
Sometemos al lector a traspapelar sus ideas, 
sentimientos/   
ennui...

La ilusión es perversa, -el saberse inmortal...- 
un escándalo depravado a la deriva en la porqueriza/
infierno de los charlatanes.
La lengua es la prisión del pensamiento 
                                 y de la imaginación.
Restos de la comida entre los dientes.
[-Me rindo.../ojalá fumiguen...-]

Escribo porque el mundo sigue 
                   y no me da tiempo a ir tras él.
Solitario y errante... sin estar roto ni desajustado
con todas las tuercas aún.
A veces no saber lo que quieres no es lo mejor.
[-En mi caso.../es eso-]

Escribir para borrar lo no dicho... 
                         -sortilegios/orgías aparte-
                 cuando lo bueno es la transparencia
                      lo que trasciende al ser.
Mientras la vileza y el rencor salen juntos...
el desahogo los confunde con la ensoñación/
desnudo integral
en la playa de las mentiras...

Los libros son soledad -que lo sepas-  te la alivia/
camufla/sustituye.
¿Dan abrazos/acaso...?  ¡Pues venga...    puerta!
Sé lo que me digo pero no sé lo que soy 
ni lo que hago aquí...
y así.
Y eso.../eso es un horror, 
un monstruo dependiente/desesperante.

Que sepas que... por eso leo/escribo, 
busco cura/monaguillo/
fraile y una monja de convento de clausura 
-como mi tía abuela Leonor-.
Y alguna golosina para entretener la espera/despensa
depravación despierta...

Soy de lo que no he sido en el pasado un hueco/
                                         hueso más.
De mi presente la ayuda para salir de ahí.
               Y después...   nada de lo anterior.
-Ya te dije que no siguieras leyendo hombre inteligente-.
¡Te lo avisé...!

P.D.
En el gozo/pozo/zanja de lo que he escrito
                            esta mi alma enterrada.
Y te observa por una rendija/fisura en el féretro/tumba/
talud por donde se cuelan las hormigas/-hacen su camino
de ida y vuelta-
con el día a día que fuimos/hemos sido/ y/o 
                                   queremos ser...

Te saludan con su trofeo a hombros, lo agitan/
te invitan a que pases conmigo y eches un pitillo/ratito
-y así descansar
         con el humo turbio en los pulmones/corazón-.

Cuando me lees, en/al frio calor de la muerte,   
que sepas la siento/
se hace gracias a ti menos austera, más atractiva
y llevadera...
En el silencio ese demonio nos habla/susurra al oído/
                                         de los dos
                     sobre la otra vida que tuvimos/
                          de la que pudimos escapar
de la que podíamos haber disfrutado.
De lo que seguimos esperando aquí, ahí fuera.../
adentro/aturdidos
-mientras las hormigas vuelven a por más una y otra vez-.

Un libro son tres vidas encontradas: 
la tuya, la del árbol
y la de algún idiota desesperado 
         que no tenía nada mejor que hacer...
                      que se mete por medio 
a pasar/ventilar las hojas caídas en la hierba
donde nos tendemos mirando al cielo.     /y esperas...

-¡Qué valor!?/   -ver las nubes pasar-
¡Como si no tuviéramos nada/ otra cosa que hacer...!
¡Como si no estuviéramos ya todos locos...!