Lo que existe puesto en entre dicho/

Lo que existe puesto en entredicho/        xx
                           algodones.      
         Las cosas no son como lo que son...
               y tampoco yo lo hago cierto.
Ni a mí ni a todo lo demás.

¿Dónde empezó a fraguarse el lío? 
       ¿A dónde me tengo/puedo dirigir para pedir explicaciones? 
Mostremos el trofeo en la pizarra negra/emborronada
con la tiza del entendí-miento 
           evacuados los despojos del estómago del león. 

¡No pudo ser!
Tu capacidad de adaptación no da para más...
-¡Ay de ti, mi yo... que vergüenza tengo/me das!

¡Esas turbulencias, esas piernas tan enclenques,
esa mente tan ruin...! 
Ahora entre paños/alfileres 
              y esfínteres medio flojos...

Nunca volveremos a la raíz/al mapa mudo de los deberes
                 de nuestro continente conquistado...
     país/paisajes de nuestra naturaleza
                                       y darle color.

-¡Blanco fácil Señor, ya puede disparar...!





Hay otros ojos tuyos/tras de mí

Hay otros ojos tuyos/tras de mí              x
al lado de tu espalda
que me devoran/observan
que miran lamiendo los linderos
arrancando las matas de cuajo/raíz...
Dejando un bolo/bala de especulaciones
en el hondo del margen
que me hace un daño extraño...
-resoplo al pasar-.

Cosa que ni noto ni dudo
en mi alegato
porque sé que me engañas
con esa mirada tuya tan sumisa/mustia
entre reconocimiento y recato.
Cuando presiento del revés desafío...
escudriñando en el sebo 
de las tripas
de la razón del corazón.

-¡Puaf! 
Sin empujones...

Palpo un breve suspiro del tiempo
al respirarte/al poco...
-¿Un réquien...?-
¡Claro! Esto no iba a acabar
 de otra manera.