Lo que existe

Lo que existe puesto en entredicho/        xx?
                           -entre algodones...-      
              Las cosas no son como lo que son
                  y tampoco yo lo hago cierto.
-Ni a mí ni a todo lo demás-.

¿Dónde empezó a fraguarse el lío? 
       ¿A dónde me tengo/-puedo dirigir- 
        para pedir explicaciones? 
Mostremos el trofeo en la pizarra negra/emborronada
con la tiza del entendí-miento 
evacuados los despojos del estómago del león. 

¡No pudo ser!
Tu capacidad de adaptación no da para más...
El mundo sigue/
-¡Ay de ti, mi yo... 
que vergüenza tengo/me das!
¡Esas turbulencias, esas piernas tan enclenques,
esa mente tan ruin...! 
Ahora entre paños/alfileres 
              y esfínteres medio flojos...

Nunca volveremos a la raíz/mapa mudo de los deberes
de nuestro continente conquistado...
país/
paisajes de nuestra naturaleza
                                       y darle color.

-¡Blanco fácil Señor, ya puede disparar...!


P.D.
Lo pasado pasado está...
El castigo de la duda perenne no es la solución/
¡O es o no es... lo que sea que está pasando!
     Si no tenemos un punto de apoyo
    /una meta a la que dirigir la mirada.
todo se irá diluyendo para igualarse con lo demás
-como un azucarillo en el café-.

Es imposible destilar del alimento ingerido
cada una de sus vitaminas igual que lo fueron
en vida/momentos de lo anterior...
Todo pasa, nada vuelve de su pasado/
ni es la misma esperanza ni el cuerpo donde habitó.

Sólo queda el disparo final
nadie puede decorar algo que nunca ha existido...
Aunque lo hayas visto.
Somos el desgastado/ y deteriorado cuerpo
que busca otra vez la cuna para dormirse/
para toda la eternidad...
Piensa que descansados vamos a estar
para la siguiente vez¿?




Hay otros ojos tuyos/tras de mí

Hay otros ojos tuyos/tras de mí              x
al lado de tu espalda
que me devoran/observan
que miran lamiendo los linderos
arrancando las matas de cuajo/raíz...
Dejando un bolo/bala de especulaciones
en el hondo del margen
que me hace un daño extraño...
-resoplo al pasar-.

Cosa que ni noto ni dudo
en mi alegato
porque sé que me engañas
con esa mirada tuya tan sumisa/mustia
entre reconocimiento y recato.
Cuando presiento del revés desafío...
escudriñando en el sebo 
de las tripas
de la razón del corazón.

-¡Puaf! 
Sin empujones...

Palpo un breve suspiro del tiempo
al respirarte/al poco...
-¿Un réquien...?-
¡Claro! Esto no iba a acabar
 de otra manera.