-¡Eh, hola!

-¡Eh, hola!              xx
Señor emergente.../patria/país.
   ¿Qué fue de aquellos/ "yo"? ¿y...
           en qué quedo la cosa?

He llegado a la conclusión/sé que todo esto.../ 
ya estaba terminado cuando empezó-.
Ya no queda más nostalgia agazapada
ni perdida que el ayer de lo no ocurrido...
con su pack de primeros auxilios al completo.

Temblorosa.../la no vivida/nonato ha llegado. 
El tren mercancías/fe que te espera en el andén...
¡Eso es!
Prometí salvarme de mí mismo... -lo primero-
ahora fugitivo del todo, cierto?
   convertido en perfume/
aroma de un alma prisionero
-hilillo de humo por la boca del disparo
al hombre extrañado/desconocido-
nada más...

¿Qué voy a hacer? ¿lo sabes tú?
-¿Lo preguntas en serio...?

Supe desde siempre/-desde el primer momento-
que este no era mi mundo... tal vez/ ni mi cuerpo...
-nunca me ha salido nada bien-.
Alguno de los sitios 
por los que la aguja no llegaría a pasar hoy
ni nunca.../ también lo soñé
los abracé llorando cada noche de rabia...
-pero el traje?- 
ese traje que visto... no lo entiendo/ 
nunca me ha venido...
ni entrado a la medida de las ideas que me hice.

-Toda esperanza se ramifica a lo ancho/ y ahonda en su raíz 
y crece a la sombra de la sustancia de las circunstancias.
Concédete conocerte en lo que te acontece
y te queda descosido... 
Por ahí se puede salir mientras veas entrar alguna luz.
Hay que saber ser pozo también.

¡Ya... pozo séptico!

Hoy, sentado

Hoy, sentado      xx+
donde tantas tardes
procuramos un ayer mejor,
cada resonancia de las canciones
golpea la raspa de mi orgullo,
los ojos parece que me escuecen...

Estas paredes me esprefollan,
tan azules, tan crueles.
La música sigue brotando.
Me hace añicos, me entristece.

Esta fiebre helada/
mofa bravata,
hace que vea fantasmas
y, en el polvo de la luz
guijarros que me clavan.

Siento tu mirada...
tus labios ausentes;
tu perfume
tus posturas
tus carnes que no vienen/
la cuna que no meces.

Esta varita mágica
trastoca mi braguero de heno,
donde los sueños de cristal
se van rompiendo...

Y, entre las virutas,
aparecen nostalgias
que se pierden como tu imagen
por el horizonte que no tengo
              ...y las quiero.