Cuando se levante…

Cuando se levante...          xx
desgarrará los trapos sucios
llorando en el cándido/cálido paño.
Tus fuerzas se volverán flatulentas
entre obeliscos de cornetas.

Las más tributadas sensaciones
latirán al compás que tu las mezas.
Para darte rápido el sublime latigazo
descarnando a tu payaso de alabastro...

Te quebrarás como un banco hipotecario,
lleno de pagarés y talones falsos...
en la cornisa mascullada del colapso,
fusil ametrallador en cántaro agrio.

Y hechizado en el rescoldo de códices
de los más ásperos hipocampos...
a cada palpitar un peñasco,
a cada escalofrío un desmayo,
a cada suspiro un llanto,
a cada nueva distensión
un desengaño.

Y así... todo calentura,
jura y perjura.
La gloria una locura.
La locura, ser uno mismo,
uno mismo... 
-ser o no ser-.

¡Así es la vida
un feliz gatillazo.


Respiro tus aires de abandono

Respiro tus aires de abandono            x
y se gangrena la nariz de payaso
del espectro que te quiere 
que no es el mío.

El hilo de araña que te sorprende
y te molesta en la cara
es de tu propio huerto.
Las hojas en su vuelo
parece que esperan otra oportunidad
que yo no te pido.

Noto que gozas con deleite
sorbiendo del mediador tiempo
unos granos de arena que nos jalean
que no sólo a ti te pertenecen.

Sé que te entretienes
jugueteando con la manivela...
Que te sobran piezas
después de desguazar el mecano
que ya no te sirve ni obedece.

¿Por qué no le preguntas a la abeja
que es lo que hace?
¿A qué dedica el tiempo libre
en ese vuelo de intermitencias
lleno de zureo/zumbidos sordos
a los que tanto te pareces?

¡Turroncito...!
-Terror/pesadilla antes de Navidad...-