Se ceba el aura

 

Se ceba el aura inocente/virginal       x?
agobiando con su aro más santo
para dejarte el saludo incómodo, salitroso
babas.../sudor de la conciencia.

Te desenfundas de ese pozo/preservativo
donde gravitas suspendido
-por tu mala cabeza/de malas notas-
En esta madrugada/matanza/muda
donde los pájaros chillones
te están volviendo loco...

Liado como una momia,
convertido en un yoyó de arriba abajo
pendes del cáliz de oro y espinas derramado.
Rumias del bolo etéreo
con lo prohibido perdido.../
añorándolo desgravitado para siempre.

Intentas bajarte/zafarte de la noche
mientras te atas los cordones
para salir a pasear/pactar un rato 
con el diablo 
Dios de a cada momento.

Cuantos pecados para nada
pequeño bobo.../estúpido/
traidor de tu alma compulsivo.
Está claro que la plaza de tus corridas
no es de este  mundo.

Conforme te vas haciendo mayor
los perniles de tu obra -a la sombra 
enmohecidos- atufan la sala... 
Antes de que llegue nadie 
ya hueles a podrido desde lejos, 
sin entrarte/secaste...
-Esa es la caricatura 
que ha hecho la vida de ti/contigo-.

El cuerpo sólo es fiel reflejo 
de lo que se cuece dentro...
Tú sigue preocupado; 
-de si esto está bien o mal
a todas horas...-
¡Qué vas a llegar lejos!



La soledad de un castigo

La soledad de un castigo no merecido...           x?
la humillación en la esquina de la clase
-como un bicho raro cara a la pared-
mientras el profesor continúa
con sus clases magistrales
pervirtiendo al alumnado...

Cuesta no pertenecer al grupo de la normalidad
por lo que tiene de incómodo/
pero con el tiempo es tan natural
esa extrañeza para los demás
como para ti...
Acostumbrándote a echar continuamente
por el lado torpe de la vida.