Detrás de las ventanas/

Detrás de las ventanas/ojos...    xx?
¡“Joder”!       
Cuánta vida fresca y nueva hay que desconozco.
           ¿Cuántos tipos de molde/modelos de envidia 
                            puede uno tener, Señor...?
 
Le doy vueltas y más vueltas, -súbdito de mí-. 
Es fuerza/atracción que me pone alas... lo noto, 
                       como si fuera a despegar.
Porque sea viejo no estoy vencido. -Me digo.
Puedo seguir señando... o qué¿?

-¡Evítame si quieres corazón, pero escucha... 
veo tu luz, ¿oyes La Voz? Te puedo salvar.
Estoy atrapado/déjalo, no te comprometas/preocupes...
       Son cosas de la edad que te hace presa 
       como un tornillo/tormento desgarrando, 
descuartizando/desvalijado ya el cerebro.

En lugar de verlo todo más claro, es justo al revés.
Sé que algún día, -cuando menos me lo espere-
todo esto terminará... 
¡seguro!
Soy un plasta, -prototipo de humano fallido-
que se desajusta/desmonta/
desmorona con sólo su resistencia centrípeta...
                   con el dedo acusador en el pecho!
Ya he sufrido un par de avisos, 
-como en las corridas de toros-.
Todo lo que empieza debe de tener un final... 
                                 ¡Eso dicen!

-¿Pero descontento de qué, ¡no te quejes hombre...!?
A veces el futuro sufre un accidente... -no seas bobo-.
 Ven... pasa un rato más conmigo, tengo chocolate/
                  y todavía está el pan caliente.
         
¡Y dale que te pego...!
¿Es esa tu intención/la estrategia que piensas seguir?
-No, ni te la imaginas...
pero sé que eres goloso y te gusta mucho el pan.