Caminarás con tantas prisas…

Caminarás con tantas prisas...               xx?
que no se podrán volver a recorrer tus pasos
  en los mismos días que empleaste en darlos.

       Conocerás tantas emociones...
que no habrá imágenes en el Universo
capaces de volver y hacerlas realidad.

Volarás/navegarás entre tantas sorpresas
que nunca sabrás que pasó 
con la última y más nueva que dejas...

Recorrerás tantos cuerpos
que se olvidarán tus manos
qué hacer... 
qué han hecho 
con cada uno ellos.

Morirás tan deprisa...
como las noticias de la tele,
como las chanclas de un borracho,
como los tacones de un enano,
como las manos de un huertano,
como los besos que no se han dado,
como los sueños de una noche de verano,
como el alma,
...esa que nunca has encontrado.

-Y el Él, ¿sigue sin echarte un cable...?
Sé lo que pretendes... y te gustaría, pero no/

¿¡Y tú quieres ser algo!? /

¿¡Y tú quieres ser algo!?    xxx
¡Pobre infeliz!               
¡Cada vez que lo pienso…
se me hacen las sandalias chanclas!
¡Vagabundo, pincho virtual, encurtido!

Buscas un país, un mar, un cielo 
para darle forma a tu trola...
[“bolica” del mundo/botica de Frankenstein]
Pero qué tipo de deslealtad es esta… 
¿De qué se trata?

Te imaginas al arco iris de otro color.
¡Aguanta...! [Age quod ages ("Haz lo que haces")]
¡Sigue, continua!
El cambio no siempre es la solución
ni la salida.
Observa a la madre naturaleza
                cómo actúa...

Muda su piel el eucalipto entre/
bajo una lluvia de pestañas de sisal/seda.
Le acompañan ramilletes de peonzas
trompas sueltas y pequeños cálices verdes.
Oro sucio que tamizan la alberca de harina
como diminutos bichillos.
Nadie, absolutamente nadie
salvo una mancha... -huella en su tronco/ramas-
deja/delata/observa alguna señal de su desgarro.

La araña teje indistintamente en las flores
como en las púas del cactus
su trampa guarida/nido de amor.
Y hasta ahora
continúan cayendo los insectos igual de bien...
y procreanotro tanto de lo mismo
mientras devoran/degluten a su amante.

Hay un techo púrpura/rosa intenso
por la mañana, al amanecer
que impone que quita el hipo y relaja
e invita a la reflexión/vuelo del espíritu...
Al atardecer se incendia el horizonte guisando/
cociendo el día para los "malhambrientos" hijos de la noche.

Y así desde que el mundo es mundo. ¡Payaso/papagayo!
Y nadie, nadie le ha puesto peros ni pegas...
¡Nadie se queja de la manera/modo
cómo lo haces tú!

¡Anda...recapacita un poco a ver 
lo que no has entendido/estás haciendo mal
                 de la función...