Compota de libido

Compota de libido,        x+
bálsamo taciturno.
Saltimbanquis de cálices hipéritos,
                  truhán canijo.
Mortaja de papel,
oquedad sin tino...

¿Acaso desfilaron en tropel
los deseos en coro impío?
¿Acaso... hilvanando como el rayo
las nubes al llover,
no supe hacerme sitio?

P.D.
Nunca sabremos de que nos salvamos
ni a qué gloria/infierno pertenecemos,
porque la culpa no es nuestra...
-Nos viene impuesta desde arriba-.
Con el pecado a las afueras del deseo...
siempre habrá un desierto 
que cruzar esperándonos.

Sólo sobrevive el que deja de mirar
continua-mente al cielo.
¡¿Eres tú de esos...?!
Recuerda que somos el agua de nuestra sed/
-encuentra en ti/contigo la solución-.

Todos los pasos que damos es la vida
que nos espera...
Con un movimiento tuyo 
bastará para salvarte.
La tierra que hoy nos soporta
mañana nos habrá devorado.
Somos polvo en el camino/
sombra sin luz.
Disfruta... 
todavía estamos encima, ¿lo notas?

-Ufff, cuando te pones espeso...
          



¿¡Y tú quieres ser algo!? /

¿¡Y tú quieres ser algo!?    xxx
¡Pobre infeliz!               
¡Cada vez que lo pienso…
se me hacen las sandalias chanclas!
¡Vagabundo, pincho virtual, encurtido!

Buscas un país, un mar, un cielo 
para darle forma a tu trola...
[“bolica” del mundo/botica de Frankenstein]
Pero qué tipo de deslealtad es esta… 
¿De qué se trata?

Te imaginas al arco iris de otro color.
¡Aguanta...! [Age quod ages ("Haz lo que haces")]
¡Sigue, continua!
El cambio no siempre es la solución
ni la salida.
Observa a la madre naturaleza
                cómo actúa...

Muda su piel el eucalipto entre/
bajo una lluvia de pestañas de sisal/seda.
Le acompañan ramilletes de peonzas
trompas sueltas y pequeños cálices verdes.
Oro sucio que tamizan la alberca de harina
como diminutos bichillos.
Nadie, absolutamente nadie
salvo una mancha... -huella en su tronco/ramas-
deja/delata/observa alguna señal de su desgarro.

La araña teje indistintamente en las flores
como en las púas del cactus
su trampa guarida/nido de amor.
Y hasta ahora
continúan cayendo los insectos igual de bien...
y procreanotro tanto de lo mismo
mientras devoran/degluten a su amante.

Hay un techo púrpura/rosa intenso
por la mañana, al amanecer
que impone que quita el hipo y relaja
e invita a la reflexión/vuelo del espíritu...
Al atardecer se incendia el horizonte guisando/
cociendo el día para los "malhambrientos" hijos de la noche.

Y así desde que el mundo es mundo. ¡Payaso/papagayo!
Y nadie, nadie le ha puesto peros ni pegas...
¡Nadie se queja de la manera/modo
cómo lo haces tú!

¡Anda...recapacita un poco a ver 
lo que no has entendido/estás haciendo mal
                 de la función...