Saboreo el largo y tortuoso camino,

Saboreo el largo y tortuoso camino,          xx+ 
ciego en un claro de luna.
Me reconfortan los rostros de dudas,
              -infértiles semillas-
que de doce sólo brota una.

Mi coexistir galopa en el potro vil
donde se sienta mi “cagá” de vida.
Envuelto en las sábanas alucinógenas
                         de la noche
me empapa cada vez más
esta marea que no termina.

Se insertan orugas minadoras
en las yemas de los nuevos brotes;
arrugando, mascullando, secando
los jóvenes esquejes 
            que aún no conoces...

Ahora, el carrusel destartalado del paisaje
te quiebra la espina dorsal, la pelvis,
una tibia, el corazón y dos costillas
       -donde secreteaba a hurtadillas
hasta desvalijar las alforjas que no tenías-.

Latigazos de finas ramas
         -como hordas suicidas-
marcan mi cara con ondulantes heridas
igual que arrecifes feroces partiendo quillas.

Me escuecen las horas que espejean esta momia.
Es un afán que enviuda conforme avanza 
                         la sin fortuna...
-tengo poco tiempo en este claro de luna-.

Este desquiciado viaje me lía y deslía
en un confín de gasas lumbreras,
que no son de algodón mullido
sino de negra y espesa brea.
    Esa que asfixia y quema,
esa que huele a madera vieja
en la mar podrida de tu sesera,
   esa que más que lucir... ciega/

Aprieto los estribos, clavo las espuelas,
intento deshacerme a tumba abierta
de esta estela de cenizas;
polvo, miedo, sudor, flaquezas,
        chinarrillos de mi vida...
que orbitan por ahí sueltos
en el rebufo de fragmentos
de esta calavera circunfleja.

P.D.
Nada es igual/porque nada es lo mismo... 
ni siquiera cuando lo ves o lo piensas.
Y nos parece mentira, -que todavía-
                a lo largo de nuestra vida
no haya concluido/encontrado algo su final.
-Quizás vaya todo en el mismo lote?

Tal vez enterramos nuestr@s muertes/os
día a día, en lo cotidiano...
-Tb



Creo que estoy muerto…

Creo que estoy muerto...           xx?       
desfallecido en mí/ en la tela de araña.
Cascara hueca de seso, la nuez, la calavera y yo.

Noto como si algo se hubiera adueñado 
                de todo lo que hasta ahora soy...
¿Serán los gusanos que me devoran por dentro?

¡Oh Dios/Jesús de Nazaret!, 
          ¿por qué me has abandonado? 
¡Ten misericordia de este pobre pecador/
                           pescador del mal... -como Tú-!

[Inciso: hablo pero no soy yo/ni es otro el que escucha...]
Cabalgamos en el racimo de la explosión/
a lomos del Universo,
-palma y envés de la mismísima Trinidad/
                                       mano del tiempo-.
Y en nuestra mente, la oscuridad más absoluta del cosmos
tras los párpados/pétalos del corazón 
llenos de estrellas/
fuegos artificiales nada más cerrarlos/-sin olvidar...-
Sin ninguna posibilidad de que encuentren la luz/
ni la salida, 
como un rey Minos torpe y tramposo
en su laberinto de castigos...

En este coleccionable de caricaturas, 
-aptitud de hombre mediano- 
hay un montón de cromos/"estampitas repes" que nadie 
nos va/ni puede cambiar hasta completar el álbum
aunque sigas comprando, 
                               -que tampoco...-

Ahora Señor, tus lágrimas se han secado
se hacen eco en el polvo del camino 
              a los pies de lo primero que nos pasa... 
              Siempre serán un peto/
              feto envainado en el barro original 
              con el que jugaste para hacer muñequitos...
Hijos del fruto de una piedra mayor en su desprendimiento 
otra vez llorando/cargado por nuestra culpa 
con el árbol de la angustia de todo el sufrimiento del mundo 
tallado en forma de cruz.
-Gran parte de lo que hacemos al final se torna 
en nuestra contra...-

He vuelto.
-Toma un trago, ven y relájate. ¿Necesitas ayuda?
Cuéntame, ¿cómo te fue la vida al otro lado?
¿Viste la luz...?

Si te digo...
que no pude abrir los ojos de fuerte que era.
Mi Padre ha puesto focos/alambradas de concertina
                         y cámaras de seguridad 
                        por todo el perímetro de cielo.

-Yo diría, -más bien- que estabas tirado, borracho 
        delante del camión de la basura de tu cerebro 
                 después de la Última Cena. 

Y tú... veo que sigues igual, tan necio/vacío,
con ese lavado de cabeza -como al principio del poema...-
-Soy lo que me digas que sea
y tú lo sabes... cari¡?

No, no... no te confundas chaval. No te refugies en eso
para sentirte/sentarte cómoda-mente 
a esperar el Juicio
igual se suspende por falta de pruebas... 
o malversación de caudales públicos.

Recuerda... 
que cada uno debe elegir su ración/cuota de vida
en la porción/proporción equivalente de su muerte.
                         Aunque yo sólo fuera un "mandao", 
       -todos somos responsable de nuestro destino/futuro-.

-Ya, siempre y cuando se pueda elegir... no?



Soplando calaveras

Soplando calaveras             xxx+   
he visto a Dios en el cementerio,
                           desde una de ellas.

Ya no quedan gusanos ni pellejo   -Le comenté.
 ni nada que cave túneles...       
               Y Él lo sabe.

Sólo busco alguna moneda olvidada. –Me dijo.
¡Ser humano es tan difícil!
  -parecerlo también... aunque haya sido y es
un gran reto/grato recuerdo-
-Añadió de manera sumamente educada.

A mí no me dieron a elegir... -continuó-
     Y que sepas, tienes algo que me pertenece.