Como deslumbrado

Como deslumbrado,        x
casi ensimismado y cabizbajo,
no sostengo, sólo aplasto.
No contraigo,
sólo estiro el vago de algo.

No lloro, ni halago,
sólo formo nuevos ramajes
para mi árbol.

Porque hoy veo pelechar
hasta los granos de asfalto
cubiertos de cieno y barro,
que como dientes ocultos/
bien afilados
aguardan en tu interior
para asfixiarte con su abrazo.

Es el perpetuo engendro mundano
ese hombre cargado
de fardos de espanto,
que orea la hiedra seca
de sus anhelos inacabados.

P.D.
Mirar y no ver.
Sentir sin estar/ni ser.
Ver o no ves?
Y otra vez vueltos al castigo
de nuestro amo.../muro.

Todo lo que nos rodea
compite en darnos caza.
Todo cuanto existe
nos habita y/ vive dentro.

Lo que tanto queremos nos tortura...
-ardiendo juntos a lo bonzo-.
Lo que deseamos de corazón nos mata
con El caballo de Troya de la esperanza...

Nuestro fin es una carrera 
interminable llena de obstáculos.
La vida lucha consigo misma
porque no entiende nada...
Las heridas son sangrias necesarias
para renovar y/reconocerse
en/por el esfuerzo.

El que sigue entero/vivo
aún después de la batalla...
          ya nunca morirá.
Sólo el que cree en él 
y sueña con la victoria
encontrará la paz eterna.
-¡Plof! 
Y se durmió... un ratito más/-.











La vida tibiamente,

La vida tibiamente,        xx
surtida de sus encantos
pasea junto a ti.
Y una vez más
cabizbajo,
sigues las losas
y continuas de pie.
Caminando hacia las sombras
como un niño asustado
sin saber dónde ir.

P.D.
Por lo general,
delante y detrás de un escrito
            hay un ser humano.
Respétalo y no lo traiciones,
es algo sagrado.
Como la Hostia en la Custodia
o el Misterio del Cuerpo y la Sangre.
“Comulgas, mueres y resucitas
en un santiamén”.

-¡Bueno, se trataba que iba/andaba perdido...!
Pues eso... que lo escriba.