Ventosas de cráteres ardientes

Ventosas de cráteres ardientes        x?
ciñen su estaca en mis sienes...
y recorriendo mil títeres
aniñan la tara buida
de este vago inerte.

Lúcida balada/
azote sin pesquisas.
Cordón umbilical
que enhebras cada día...
Aroma que lame este fósil
bramando en agonía.

En el pozo druida
de mi dársena rendija
ascienden cataratas de fosca
en densas marmitas
que antesalan con su degustar
esta humilde guarida.

Y cuanto te escucho.../
la hiena de tu cuerpo
tira de mis bridas.


P.D.
-Estar salido- es bien jodido...
y complicado
y, más cuando el objeto del deseo
lo tienes cerca/
No hay cura, ni rosario
ni templo/ni tiempo que perder.

Hasta el más insignificante de los animales
sabe cómo arreglar esa hambre/la tirantez...
-a fuego lento/o rápido-, a demanda/
 en el estanque de la carne.
[Metiendo la trompa 
en el cuerpo genésico de la flor]
Somos mariposas/
-mimosines llenos de cariño...- ¡Ja!


Mientras yo

Mientras yo 
reparto mis sentimientos         x?
a través de la espesa duda
incomoda y maloliente de esta guardia,
posiblemente tú...
estés enamorada.

Mientras yo 
recojo de mi mente
cualquier residuo
capaz de acompañar el rato ausente,
posiblemente tú...
acaricies el mundo latente.

Mientras yo 
intento alquilar
todo lo sensible que se acerca
navegando en este decrépito burdel,
posiblemente tú...
estés gozando con buena gente.

Mientras yo 
castigo los ánimos
con sufridas visiones
reunidas y esparcidas 
en este tanque de heces,
posiblemente tú...
coquetees con algún vicio 
indulgente/estridente.

Ayer quería a una mujer
que hoy es mi vida/
y me hace trizas
en esta "puta mili" maldita.

Que atrevida ironía...
Pues las llamas
no necesitan
ni tenazas,
ni porfía.
Arden solas,
bramando en agonía.

Por eso...
No te preocupes;
aunque tú te hayas ido,
yo volveré contigo.
Y siempre seremos
lo que fuimos...
-Porque dos no existen
sin uno mismo-.