Ardo/perezco en el fuego del vicio siempre…

Ardo/perezco en el fuego del vicio siempre...       xx

Una lengua roja/amarilla hincándose, abrazándome,
abalanzándose en el aire con los dedos abiertos.
Desplegando abanicos de manos para intentar atrapar
al escurridizo pájaro de la noche,
-el deseo-.

Atravesado por el cosquilleo de sentirme abrazado
de cientos de horquetas de sirenas crepitando...
-Sí, y no las de Ulises de vuelta a Ítaca-.

Palomillas de alas translúcidas que desaparecen
casi antes de haber alzado el vuelo
regateando con sus pies sobre las brasas
por los cambios de temperamento/
tempestad...

Cabezas de alfileres, agujas que cosen/
zurcen el traje oscuro de la noche
con los ojos de la siembra/sirena ilusión
desparramando semillas de ceniza viva al cielo...

Humo tachando/emborronado 
por el negror de los tizones
es lo que queda a su más limpio 
y cálido amparo
de la infinita oscuridad...

Buque insignia de la nave nodriza 
de una flota que huye emboscada/abarrotada 
embobada hacia la nada
donde ahora asfixio/se ahoga mi dragón.

-[Keep it up (“Sigue así”)]
¡¡Fantástico tío, que vas a llegar lejos!

Como si de un asesino

 

 

Como si de un asesino en serie se tratara          x
acecho a mis potenciales pacientes victimas
inocentes/insensibles...
ajenas a mi maquinación detrítica animal.
Para disuadirlas entre el espacio
existente entre ambos
desde su tranquila confianza
a mi apresurada y devoradora
desordenada alteración analítica.

Emboscado en la presumible normalidad
de una apariencia apacible,
-de unas palabras o mirada casi huidiza-
atrapo a mis presas
como el depredador del espacio
aún no descubierto
en ninguna película de ciencia ficción...
Me las llevo a la boca apretujadas/
espachurras entre las garras
para degustarlas con fiereza
para conocer mejor a que saben.

Intento tomar apuntes con el lápiz,
descubrir algo nuevo que anotar
que apuntale este cadalso podrido
que no aguanta
-de ninguna de las maneras-
otra ejecución más.