Yo puedo aletargarme

Yo puedo aletargarme       x
como la hoja de la navaja.

Yo puedo engatillarme
como el sol por el horizonte.

Yo puedo buscar las tabletas
sanadoras de almas extraplanas
que reparten en el templo...

Yo puedo mimar ese cuerpo
que tarde o temprano terminará
cogiendo la temperatura del sepulcro.

¡Pero es que no me da la gana!

En la penumbra, a la sombra
mi fantasma agoniza.

¿Qué hace la mariposa

¿Qué hace la mariposa entretenida   xx
con su trompa en el quicio de una flor?
¿Qué hace la mosca sobre la mierda 
o en la carne putrefacta?
Es un misterio, 
una danza de mecanismos.
Un enigma indescifrable...

Que la mariposa sea tan hermosa
que la mosca sea tan siniestra...
Nada tiene que ver contigo
ni con el hambre
ni de lo que se alimentan
ni a lo que se dedicarán mañana...
Hoy son así y punto.
Nada más. 

El ser y su razón de ser
no son lo mismo...


Hay una nieve

Hay una nieve negra        x
hacia lo alto de la chimenea
amenazante/expectante.
La olla con sus vapores
va reblandeciendo la costra
de otros fuegos
de otras leñas
de tantos guisos/calores
necesitados/paciendo
pacientes en el hogar
que hoy quieren volver
y dejarse ver...

Casi todo se desprende,
depende de un algo.
Como la suerte,
sólo dura lo que dure dura
o lo que otro tarde en encontrarla,
apagarla/arrebatártela
echarla a sus pies/ánimo.

Aunque parezca que se cebe en alguien
o les dé preferencia/guiños/ventaja
ella va siempre de un lado para otro
obediente a un cupo. 
No se casa ni hace maridaje nunca
con nada... 
excepto con la ilusión.

Se me pone

Se me pone el sistema circulatorio        x
desabrochado/desencajado/desatendido...
El rojo lleno de zancadillas 
con maniobras a la deriva
va siempre a lo suyo.
El azul ni te cuento...

Como árbol de ramas secas
empinadas sobre los huesos
de una tierra sin tierra
chupando del tuétano.
Cavan galerías para los gusanos
del día D/después...

Escarpias sangrando a borbotones...
Carne troceada que se desbarata
al compás del sacudido felpudo
tendido/colgado del cordel
en plena agonía.

Balbuceante corazón enojado,
irritado por/de tanta soberbia/caprichos
de tanta inclemencia/furia de los elementos.
Amotinado/colapsados en un dirigible sin causa,
con aires de mala influencia/reputación,
en el lado tórpido de un mártir
que se faja/zafa de serlo.

¿Un rectificado a fondo?
¿Un trasplante?
¿Una transfusión contaminada?
¿Una inyección a la vena de virutas de cristal
de óxido de calavera?

¡Si, eso es lo que necesita!
Para ver si lo noto, se nota vivo/activo
y manda de una vez orden y concierto.
Que ataque al espectro de su vida,
que le tiene oculto en la parte oscura
de la cicatriz abierta por el lancero
empitonado/empalado
contra la pared de su costillar/
puto destino...

 

Me «abulzo»

Me "abulzo"/me a-burro,      x
me columpio...     
con tanto latido maniqueo
de esta tartana/trasto.

Me echa flores/caramelos
en su desfile
y cuando me agacho
"zas" me da...

Creo que lo hace a posta
siempre empujando/apretando
atrás/dentro, fuera de mí...

Tiene en la línea directa
de sucesión al trono
un pulso repetitivo
desde la explosión global
de su caldera.

Usa carbón bestial sin chimenea,
sin fogonero ni llamas
sin hogar/orco que calentar
sin fábrica donde producir.
No sé por qué trabaja así...

Sin el libro de instrucciones/
reclamación a mano
no sé lo que quiere ni lo que busca.
En qué puedo ayudarle...

Porque me persigue, me guía
me recorre por completo/entero,
me retumba.
Su pum, pum, pum, pum...

Casi puedo leer

Casi puedo leer lo que escribí ayer       x
en el garabato seco de la pupila/
pulpa blanca.
Delicados cachivaches sin frenada ni control.
Ligeras sombras visibles sólo al trasluz
de una permeable/
permanente nueva infertilidad.

Líneas blancas a punto de llorar 
bordando el atrevimiento...
Gemas alrededor del cuello de su mentor
al que van a robar/estrangular.

Dura apenas un instante
su correntilleo por el papel/sesos...
Con la bola de acero deslamiendo/deslindando
reduciendo el azul de la masa encefálica vertical
templando la punta de un cilíndrico capuchón de nazaretano
sobre la pasta del cristal
en procesión de las palabras...

Que desde lo alto de la azotea
va dirigiendo él mismo/al mimo/la marioneta 
que avanza arrastrándose
ayudado/convencido de no sé qué interés
del titiritero...

La huella del escrito es imborrable/
independiente, ajena a los comediantes.
Su lectura es la sangre en la boca
de los ojos del vampiro...

Da igual lo que hayas visto o sentido
mientras andabas o le mordías 
porque nunca tendrá ni se acercará 
ni de coña
con lo que los motivó...
Lo que lees no significa nada
que no haya estado/o porque esté 
antes en tu cabeza.

Las palabras son las huellas del camino
y este se hace osco/pesado
si se transita en demasía...
Luego entre uno y otros 
se van borrando/eliminan.

Pase lo que pase/quien pase 
el camino sigue
y las huellas desaparecen 
contradiciéndonos...
No somos ni eso,
acaso un molde temporal en el barro/
vasija...
¿¡Quién lo puede saber!?


Me escribo

Me escribo           x
para después de unos instantes,
de un tiempo o de unos años
leerme.

Sé que no obtendré
correspondencia alguna,
pues no conozco a nadie
con esas señas.

Ya sabes que no me carteo
con extraños
y menos con alguien
que tiene la osadía/cobardía
la poca delicadeza...
de dirigirse a mí en esos términos.

Me resulta tan ajeno/
diáfano todo esto...
Como esas fechorías insensatas
irreconocibles/irreconciliables,
esas que nunca se confiesan
que no se asumirán por las buenas;
esas que no aparecen/perecen
ni tienen fe de vida...

Acaso cuando llegue a conocerme
y entenderlo,
de rebote o por casualidad
me mande un sobre hueco/vacío
con el franqueo pagado.
Para recordar esa etapa del misterio
en la que continuamente
me daba de morros/caía/cedía de bruces
contra todo en el suelo.

Hojas plateadas

Hojas plateadas de colores         x
no cayendo/deambulando...
Nadando en el coso del estanque
entre el acantilado de cristal
que aglutina/contiene su medio
cerca de la puerta de la entrada
junto al arco del pasillo.

Tirado en el sillón
es cuando más me gusta verlos
lo miras y él lo sabe...
Se pone impaciente de un lado a otro
en su jardín subacuático artificial,
esperando que lo atiendas.

Te mira fijo mandándote besitos,
mensajes envueltos en papel de plata...
Correo que se vacía
expandiendo su aliento/silencioso mensaje.

Lo hace muy tierno/mimoso
desde su torre de Babel transparente,
lloviznando gotitas de plomo
ensoñiscado, pero al revés
para que no te molesten.

Entonces, por un momento
te das cuenta de que sabes menos
que él de los dos.

La sombra se cae

La sombra se cae conmigo al brazal        x
pero soy yo el que se moja.
He resbalado en la hierba
deslizándome hasta el fango
mientras ella permanece tirada, sin inmutarse,
como si no nos hubiera pasado nada.

Al salir me di cuenta de que la bardiza
tapaba la escasa luz que procedía
del poste del alumbrado de la senda.
Creí por un momento que pasaba de mí.

La pobre no estaba/había desaparecido...
Una guadaña de oscuridad
la había seccionado por la cintura
lejos de la otra mitad
fragmentada por el alambre y las cañas.

Ahora sé cuando recobro la verticalidad
y la observo entera en la pared
que sigue pareciéndose a mí.
Anda algo torcida
como si le doliera algo...

 

El esqueleto

El esqueleto de algún fulano/fauno      x
se ha quedado por fin seco.
Un maravilloso artista/artesano
de titiritero de marionetas
le intenta dar forma.
Lo está reconstruyendo/recomponiendo...

Le ha hecho unos agujeros
en la punta/base de las extremidades
pasando unos hilos anudados
para sujetarlo a su parrilla/atril.
Le pone algunas lañas
cuando así lo requieren
las zonas de cerámica/porcelana rota.
Incluso lo ha vestido
acorde con lo que cree/debió ser...

Ahora lo pasea por los parques
y jardines del infierno/cielo.
Representando con él
escenas de todo tipo
para entretener a los demonios
y angelitos niños
que aún no les ha salido
la cola, las alas
ni los cuernos...

-¡Joe!